Cuauhtémoc Becerra González
El alcalde de Ixtlán del Río, Javier Sánchez a Managüito ha llegado por segunda ocasión a esa presidencia municipal y a la diputación local una vez, pero no es porque él haya querido llegar a esa alcaldía, sino porque así lo ha querido el pueblo de Ixtlán, y la gente, dice que como no lo van a querer, si Managüito ha transformado a esta cabecera municipal, embelleciéndola con obra pública, remodelando a los parques y jardines que antes se veían destrozados, basurientos y con malva-periquillo, managüito se ha dedicado a pavimentar calles, ponerles guarniciones y ampliar algunas zonas peatonales, construyó una cancha de servicios múltiples en algunas poblaciones que no tenían plaza pública se las hizo, en algunas escuelas se les mandó pintar, en otras se les regaló pintura para que repintaran.
Javier Sánchez managüito se rodeó en su gabinete de buen personal técnico, en donde le han rendido buenas cuentas, el managüito ha sabido bajar recursos de la Federación y que aparte de esto ha tenido muy buenas relaciones con los líderes emigrantes de Estados Unidos donde estos le envían buenos recursos para construcción de obras en donde el Municipio, la Federación y el Estado ponen su parte o sea obra tripartita en donde el alcalde supervisa que este dinero sea bien empleado para la obra que fue señalada.
Así es que es por eso que Javier el managüito se ha ganado a pulso el cariño de la gente, que lo ve que para nada desvía los recursos económicos que le llegan de la Federación y del Estado; es por ello que todo mundo lo saluda por las calles por donde él transita, así es que el alcalde managüito nunca ha perdido el piso, no como otros que al llegar al poder, no le hablan a la gente, se vuelven pedantes en donde no conocen a nadie y que entran a esa presidencia municipal o gubernatura como unos reyes, creyéndose que nunca va a terminar su mandato.
Vayan pues todos ellos, para que managüito les da algunas clases de sencillez, de humanidad y de cómo se trabaja para la gente.