POR MIGUEL ANGEL CASILLAS BARAJAS

Tepic.- Nos dimos a la tarea de realizar un recorrido por algunos puntos de la ciudad para observar quienes habían acatado el llamado que hicieran las autoridades del sector salud, sobre la prohibición de abrir bares y restaurantes que no cumplieran con las medidas de seguridad e higiene, de acuerdo a las disposiciones que el mismo sector salud implementara  para evitar el contagio del virus ahora denominado AH1N1.

Pero más que nada, atendimos un llamado que nos hicieran algunos propietarios de restaurantes en el sentido de que nos diéramos una vuelta por la ciudad para que  constatáramos de manera personal que algunos  restauranteros del centro   poco o nada les importó esta medida, debido a que abrieron sus puertas como cualquier día normal, por ejemplo, un establecimiento que vende escamochas y frutas elaboradas en las esquinas de las calles Zaragoza y San Luis en el mero centro de la ciudad, no contaba con los espacios al aire libre que exigen las disposiciones, ni tampoco con las reglas de higiene básicas como lo son: El uso de cubre bocas para el personal que elabora estas frutas, jabón o Gel antiséptico para el lavado de manos de personal y clientes, letreros  informativos   que señalaran a sus clientes que estos productos serían solo para llevar y no para ser consumidos en el establecimiento, por lo tanto no cumplió con las disposiciones que el gobierno federal hizo extensivas a todo el territorio nacional y por ende aplicables también en nayarit, como se hizo saber por todos los medios informativos nacionales y locales, incluyendo este.

A tan solo unas cuadras de ahí pero por la calle hidalgo, otro restaurante-bar. Que está ubicado cerca de la casa de Juan Escutía también abrió sus puertas  como un día normal demostrando con esto que para estos empresarios las disposiciones del sector salud federal y el llamado del gobernador a crear un cerco sanitario a este virus AH1N1 les importó un cacahuate, exponiendo a  sus clientes y a nosotros mismos a la proliferación de más personas contaminadas por este virus.

Como era de esperarse, esto  causó gran  molestia y desconcierto entre algunos empresarios restauranteros que se acercaron como lo dije anteriormente a este servidor para manifestarnos su inconformidad, ya que esta medida –dijeron-debe ser pareja para todos  y no solo para unos cuantos, pues mientras que  los establecimientos que cerraron  absorberán graves pérdidas económicas, los otros malos nayaritas aprovecharon la oportunidad para llenarse los bolsillos  de dinero sin competidores al frente, siendo está una práctica comercial, mezquina y desleal.

Hubo además otros oportunistas: En varios puntos de la ciudad se vieron también vendedores ambulantes que salieron a vender su producto al público tranquilamente como: tacos, tortas, churros y demás con toda libertad y sin las observaciones de higiene mínimas, y sin que tampoco hubiera una autoridad del sector salud que los supervisara.

y esto que te comento amigo lector fue en el centro, ¿que sería en las periferias de la ciudad?

Pero bueno ¿y las sanciones  que se  prometieron?  ¿Que autoridad realmente le dará el seguimiento que reclaman con justicia estos empresarios?  ¿O todo quedará en la impunidad como siempre?

 Si bien es cierto que la mayoría de los nayaritas atendimos al llamado que nos hicieran el señor gobernador Ney González y el secretario de salud el Dr. Omar Reynozo, de hacer la parte que nos corresponde con referencia a tomar las medidas implementadas por el sector salud con toda seriedad y  aún en las condiciones económicas de crisis que vive el país, también es cierto que el  sector restaurantero se ha visto seriamente afectado al cerrar sus puertas en este puente a sabiendas que esto les acarrearía grandes perdidas económicas,  por lo que  no es justo que algunos vivales hayan  aprovechando  esta situación  de contingencia sanitaria  y sigan en la más absoluta impunidad.

 Esperamos pues, que las autoridades sanitarias investiguen y  apliquen  con todo rigor las sanciones pertinentes a quienes no cumplieron con estas disposiciones,  es de justicia.

La salud de los nayaritas no es un juego, ni un botín, terminaron diciendo los quejosos.