El programa de Iniciativa México cerró su ciclo con un ganador: Raúl Hernández con el proyecto Agua para siempre, y con la presencia del presidente Felipe Calderón y claro, con un discurso un tanto motivacional.
47 mil iniciativas participaron en esta convocatoria. No son ideas, son personas que conocen nuestro país, que viven la realidad de nuestra nación y comparten un mismo objetivo, mejorar nuestra calidad de vida. Fuera de ser un programa lucrativo, despertó nuestra consciencia como sociedad civil. ¿Por qué esas personas hacen algo por mí? ¿Qué les he dado yo?
El presidente habló de un México unido, un México que se engrandece con su gente. El presidente con sus palabras puso a México en nuestras manos. ¿Y él en dónde se puso? Somos nosotros, ciudadanos, mexicanos trabajando para mejorar nuestra comunidad.
Esto es nuestro México, es el reflejo de nuestra educación, de nuestra cultura, nuestros valores cívicos. Yo sé que depende de mí, y quisiera asegurar que él también sabe que tiene la batuta. ¿Cuál es el reflejo que él quiere ver de nuestro México?, y si lo sabe ¿estará haciendo lo necesario para lograrlo? Cuando lo escuché decir un México unido sentí cómo se rompía nuestro lazo con los poderes de la unión. Solo veo que no son ellos quienes gobiernan mi persona, son esas 47 mil iniciativas y muchas más las que me motivan y me impulsan a actuar por todos nosotros, por un bien común.