Por Fernando Gutiérrez Meza
Preocupante resulta que tanto la Policía Estatal Preventiva, como la dirección de la municipal en Tepic se encuentren en estos momentos acéfalas, ante la ausencia de perfiles apropiados para dichos cargos, lo cual pudiera inlfuir con la ola de sangre que desde hace meses se presenta en nuestra otrora tranquila capital nayarita, en donde hace menos de quince días se registró un balacera con 15 fallecidos, en tanto que el fin de semana nuevamente las calles se tiñen de rojo, los muertos suman trece en diferentes acontecimientos suscitados en las últimas 72 horas, de acuerdo a testimonios de las diferentes corporaciones que parece ser siente temor enfrentarse a los delincuentes, pues mientras éstos andan bien armados, los azules apenas traen garrotes y unas cuantas municiones que ni siquiera alcanzan para las primeras reacciones.
Los ciudadanos de Tepic nos encontramos herméticos ante los constantes sucesos supuestamente del crimen organizado, principalmente quienes vivimos de tiempo completo en esta ciudad, pues hay los políticos que corren el menor riesgo, tienen propiedades en otras entidades de la república como Guadalajara, sus hijos estudian en otros lugares ajenos a Nayarit, pero el grueso de la población que aquí tiene sus empleos, negocios de papelería, comercios o pequeños restaurantes de los cuales se mantienen y difícilmente pudele trasladarse a otras partes.
Son continuas las opiniones en torno al asunto, mimas que coinciden en la preocupación en torno al grave problema, pero nadie hasta el momento ha manifestado en forma certera sobre una verdadera estrategia en contra de los delincuentes que en su remasca se han llevado entre las patas a ciudadanos inocentes.
Muy cómodos algunos jefes policiacos han manifestado que se trata de enfrentamientos entre bandas del crimen organizado, que los muertos, fallecidos, colgados, quemados o como se les quiera denominar nada tienen que ver con el grueso de los ciudadanos, aunque eso no justifica en nada a las corporaciones policiacas que han demostrado total incapacidad, principalmente de los directivos o jefes de grupos, dado que los elementos comunes y corrientes tienen razón en arriesgar el pellejo, los 3,200 pesos que ganan a la quincena en nada justifican que queden tiesos en un enfrentamiento.
Existen varios factores sociales sobre el caso del crimen organizado, principalmente la falta de empleos medianamente remunerados, la necesidad de mayores empresas en Nayarit en el caso particular; mucho se hablan de fuentes laborales y la apertura de grandes tiendas comerciales en que las personas contratadas laboran ocho horas diarias, lo cual seguramente poco importaría si éstos fueran bien pagados, pero la verdad, que esos caciques empresarios vienen a adquirir mano de obra barata y los asalariados no alcanzan siquiera para satisfacer sus necesidades mínimas, los miserables sueldos se van en transporte y una torta sebosa para aguantar la jornada.
Por esa razón, muchos jóvenes desesperados ante la falta de oportunidades se ven en la necesidad de caer en manos del crimen organizado, pues a diferencia de los -delincuentes de cuello blanco, los narcos son más esplendidos y menos explotadores, saben pagar, conocedores de lo riesgoso que significa la tarea de andar vendiendo drogas, secuestrando o asaltando a familias que tienen una mejor manera de vivir o que sus fortunas las han obtenido bajo la sombra del poder.
Los muchachos que han muerto en esos enfrentamientos, son dignos de reconocerse, pues la realidad es que se siente gacho carecer de muchas cosas, máxime si con sacrificios se logró sacar una carrera profesional que finalmente de nada sirvió, pues no han podido acceder al mercado laboral, simple y sencillamente porque no tienen el padrino (a), que son necesarísimos para adquirir cualquier chamba de medio pelo y con las debidas prestaciones, como ejemplo en instituciones públicas o gubernamentales.
Lamentablemente nuestra entidad nayarita y particularmente Tepic, han pasado a formar parte de los lugares inseguros del país, como el caso de Chihuahua, Sinaloa o Tamaulipas, problema ante el cual es necesaria una inmediata estrategia de parte de los responsables de la conducción política de los municipios, mismos que deben dejarse de -echar la bolita por favor- y hacer la parte que les toca; aunque esa tarea se torna difícil debido que el cáncer del crimen organizado tiene invadido a todas las corporaciones, al menos es la apreciación que existe de parte de los ciudadanos.
Sería bueno que todos los -calientes- que quieren brincar como chapulines de un puesto de elección popular otro, se juntarán entre sí y cada uno presente una estrategia en materia de combatir al crimen organizado, tarea que mucho les agradecería los nayaritas, que seguramente prefieren eso que les lleven limosnas que en nada benefician, pero bueno, se trata de una sugerencia para éstos que parecen ver a los ciudadanos como borregos o mongolitos que solamente sirven para acudir a sus eventos y escuchar su mentiras de cambiar las cosas, como si tuvieran una varita mágica, cuando la verdad las cosas están difíciles, ahora quién podrá defendernos!