Por: Olegario Zamudio Quezada

El sábado pasado, estuve con Manuel Pérez Cárdenas, en el Real de Don Juan, nos reunimos los integrantes de la APROCON, en ese menester le hicimos las preguntas que quisimos y el Santo Manuel, nos ha hecho una disertación de cuarenta y seis minutos de cómo es que estamos jodidos en Nayarit.

Debo aclarar que anatómicamente hablando, fue la forma más desmenuzada de habérnoslo deshebrado, nadie como él para hablarnos de nuestra pobreza y nos fue llevando de la mano así tan pobrecitos, por el camino de nuestra miseria nayarita, con agradable timbre de voz y tono, que en nada nos ofendió y hasta contentos nos sentimos con todas nuestras vicisitudes.

Solo que hay un pequeño problema de percepción, nosotros no nos damos cuenta que estamos jodidos, es más, no nada más nos damos cuenta, resulta que hasta sentimos que vivimos bien y estamos mejor que muchos y hasta llegamos a creer que el que vive mal es el, hasta cara de tristeza se le ve, en pocas palabras no nos sirve su medicina si nosotros no nos damos cuenta de que estamos enfermos.

Aun así, en días anteriores sacó a orear de sus ciento quince mil afiliados, nomas a veinte mil al parque Juan Escutia, para no cansarlos a todos y los profes antier sacaron otros veinte mil según sus cuentas alegres con todo y caballos, lo bueno es que los caballos no votan en las elecciones que si votaran de seguro tendríamos alguna yegua en el congreso.

Pero caso curioso, los dos mítines y tengo constancia de ellos, estaban repletos de pobres es decir pura clase baja, en la marcha magisterial los pantalones desteñidos y los zapatos raspados de los profes hablaban de sus clase social económica definitivamente, dijera Pérez Cárdenas.

Entonces el caso es que aseguran los políticos, que sienten coraje y tristeza con tanta pobreza y miseria y aun así sus eventos los alimentan precisamente de esos pobres y de esos menesterosos, pero esto no es de ahorita, las promesas de mejores condiciones de vida, salud, educación, esparcimiento y otros rollos, vienen de muchos años.

Como es que los políticos en el poder no han logrado cambiar estos estratos sociales, me comentaba un economista prestigiado de la UNAM radicados en Nayarit, que la respuesta a mi cuestionamiento es simple, no se ha hecho nada por ese sector social, porque esa sociedad para razones electorales, así sirve, la gente pobre, así si son útiles.

Luego entonces como se le podrá ayudar a una sociedad que tiene problemas hondos de percepción, es decir no se dan por enterados que viven mal, que tienen mala atención medica, que tienen una mala educación, pero que además sienten por el contrario que viven bien, mejor que muchos, entonces como un político se ofertara y será rentable electoralmente.

Todos esos ciudadanos que fueron sacaron a dar la vuelta a Tepic gratis, con el regalo de comida para aguantar su estancia acá en la capital, como le tendrán que hacer los políticos para llevarlos a las urnas, si muchos de ellos igual andan con un candidato y con otro.

Así pues por lo pronto ambos políticos dejaron en sus manifestaciones según el observatorio ciudadano, la firma de su política, uno dejó mucha basura en el parque Juan Escutia y otro dejó la avenida México regada de boñiga de equino, misma que con el sol inclemente se convirtió en polvo y simplemente fue eso, lo que el viento se llevó.