Tepic- En los últimos días diversos aspirantes a la Gubernatura del Estado han organizado actividades y eventos con los que pareciera que quieren demostrar su poder de convocatoria. En entrevista con Alejandro Galván, al respecto de su opinión sobre estos eventos, el aspirante priísta comento tajante: el problema es que se mal interpreta el objetivo de una convocatoria. Llenar una plaza, hacer una marcha, abarrotar un auditorio no significa participación.
Y abundó, he venido insistiendo, en la necesidad de promover una nueva cultura ciudadana. En la que la participación social y política esté sujeta a la convicción de querer hacerlo, porque eso significa construir un mejor lugar para vivir y teniendo la posibilidad de dejar un futuro cierto a nuestros hijos.
Explicó que las sedes de los partidos políticos, desafortunadamente, se han convertido en oficinas de temporal. No hay estrategias específicas que promuevan la participación ciudadana en los mismos.
Alejandro Galván ha tomado en sus manos la bandera de que los ciudadanos deben gobernar Nayarit, de que esa es la única manera de diseñar y materializar sin riesgo cualquier estrategia de gobierno, por eso hemos recorrido todos los municipios del Estado, en donde hemos logrado integrar a nuestro proyecto, en esta primera etapa a más de 20 mil personas; porque somos transparentes, porque nuestros intereses son los mismos que los de la gente.
De igual manera, se le cuestionó al aspirante priísta si el Partido estaba preparado para competir en el próximo proceso electoral, a lo que Alejandro Galván respondió: El partido siempre estará preparado para competir, pero también hay que aceptar que nos falta acercarnos más a la demanda popular, abanderarla y encabezar la lucha por alcanzar la satisfacción de esas necesidades. No tengo duda que debemos ciudadanizar al PRI, debemos convertirlo en el punto sobre el cuál gire la participación ciudadana.
Por último Galván comentó: El PRI debe sensibilizarse, debe ser inteligente y acercarse a donde se genera la decisión para votar, pero no para aprovecharse de este hecho, si no para generar profundos vínculos entre el partido y sus ciudadanos. El PRI debe ser, el partido ciudadano, concluyó.