Por José María Castañeda
SANTIAGO.- Sauta no es por nada un ejido modelo como pretenden hacer creer algunos funcionarios del gobierno del estado, si se toma en cuenta que la inmensa mayoría de propietarios de las tierras de cultivo rentan sus parcelas a un grupo de caciques entre los que sobresalen los Jiménez, los Salamancas, y hasta el propio diputado Emilio González, se encuentra en el listado además de los Azcona.
Lo anterior fue expresado por personas de aquel poblado que pidieron la omisión de sus nombres para evitar probables represalias, ya que los anteriormente señalados se sienten hacendados de horca y cuchillo, agregando que los caciques señalados al comienzo de la presente nota al amasar grandes fortunas al usufructuar las tierras de los campesinos que todavía andan de huaraches, y si ya no usan los calzones de manta como en la época de la revolución es porque ya no hay personas que los hagan como anteriormente se hacía, les rentan las tierras a sabiendas de que por unos pocos pesos ellos se embolsan grandes fortunas producto de las cosechas de arroz, fríjol, y maíz.
Pero no todo para ahí, ya que el propio gobierno municipal estatal y federal a contribuido a hacerlos aún más ricos, si se toma en cuenta que han sido estos los que les entregaron la arrocera de Lerma misma que edificarán en los años 70s dos prominentes agricultores del estado de Sinaloa, cuyos apellidos eran Canelos & Breceda, los que para acceder a hacer la inversión millonaria acordaron con el entonces gobernador Rogelio Flores Curiel, el que no se admitieran sindicatos.
Acuerdo que fue respetado por el militar pero que al arribo de Don Emilio M González, este de inmediato permitió el acceso de un sindicato mismo que fue lidereado por un anciano al que solamente identificamos como don Goyo lo que hizo que Canelos & Breceda, vendieran las acciones de la arrocera al gobierno del estado.
Lo cierto es que al paso de los años las instalaciones se deterioraron hasta quedar en ruinas siendo el presidente municipal en aquel entonces Raúl Mercado Guerrero, quien comenzó a levantar aquellas ruinas apoyando a la reconstrucción de la arrocera con 500 mil pesos a fondo perdido, y fue el gobierno de Ney González, quien ha invertido más de 24 millones de pesos en su remodelación entregando el gobernador las instalaciones al grupo de caciques de la Sauta y de la margen izquierda del río entre los que se sumaron además del diputado Emilio González Benítez, el secretario técnico de la actual administración Fernando Órnelas Salas, Sin embargo toda estos obsequios que les ha hecho el gobierno a los anteriormente mencionados parece ser que no los ha dejado satisfechos, ya que pese a que han amasado grandes fortunas estos no hacen nada por el ejido de Sauta, quien se encuentra en tinieblas al cortarles el fluido eléctrico la comisión federal de electricidad por un adeudo de más de 170 mil pesos mismos que ahora los vecinos del lugar quieren que lo pague el gobierno que preside Sergio González García, como si el horno estuviera para bollos, pero aquí la pregunta que nos hacemos parodiando el comercial de la cheyene, y la contribución para el pago de la luz pública de los caciques de Sauta Apá seguiremos informando.