Por Fernando Gutiérrez Meza.- Solamente bajo una alianza de Partidos Políticos sería posible que se llegara al gobierno del Estado de Nayarit, de lo contrario cualesquiera que fuera el candidato del PRI sería el próximo mandatario los próximos seis años, lo que significa que los grupos tanto de Martha García Gómez como de Guadalupe Acosta Naranjo, deben cuidar bien las formas y observar sin revanchismos cual sería el mejor abanderado.
El enemigo a vencer es el Partido Revolucionario Institucional que sabe a ciencia cierta que de no concretarse una alternancia de institutos políticos, pudiera decirse que van en caballo de hacienda y la ganan con el poco voto duro que le queda al tricolor, aun con los más pespelacos gallos como el caso de Alejandro Galván, que anda desatado haciendo proselitismo y parece tener la ayuda de grupos del Ayuntamiento capitalino, pues en sus eventos se observan patrullas de la policía municipal que vigilan los actos como sucedió recientemente en la colonia Tierra y Libertad, en tanto que en otros asentamientos la vigilancia brilla por su ausencia y exigen que vaya el citado personaje para que tengan seguridad.
Parece que la historia del 99 pudiera repetirse el año entrante, en que se habrán de elegir candidatos al gobierno estatal, la renovación del Congreso y los 20 Ayuntamientos, ósea que el pastel está grande y para todos ahí; por eso lo conveniente que tanto el PAN como el PRD se ponga de acuerdo y lleguen unidos y con un candidato fortalecido en los momentos que se defina el abanderado que se encuentra entre Martha García Gómez o Guadalupe Acosta Naranjo, de quienes los enemigos argumentan que éstos ni siquiera son de Nayarit, pero como dice un pasaje bíblico nadie es profeta es un tierra y pudieran hacer un mejor papel que otros que se dicen coras, huicholes o mexicaneros.
Ahora, no sería ni los primeros y menos los últimos en gobernar una entidad por gentes que son de Nayarit, debido que lo mismo se dice de otros que han pasado a lo largo del tiempo por la silla palacio estatal. Muchos se dicen de acá pero solamente en tiempos de elecciones como el caso de Manuel Pérez Cárdenas que es considerado un zorro de la política que en su afán de mantenerse vigente en diversos cargos públicos es capaz de venderle su alma hasta el mismo diablo.
Por cierto y hablando de los partidos que recientemente formalizaron que habría Alianza, ósea el PAN y PRD, hoy jueves estarán en Nayarit los respectivos dirigentes nacionales de esos institutos políticos, César Nava y Jesús Ortega, mismos que seguramente habrán de ser cuestionados por la prensa sobre el panorama del año entrante y temas relacionados con la vida política del país.
Mientras eso sucede, el PAN ya hizo extensiva la invitación para una rueda de prensa en céntrico hotel de la ciudad, mientras que el PRD probablemente lo hará en el transcurso del día.
Cabe citar, que la señora Martha a diferencia de muchos aspirantes al gobierno de Nayarit y los que posiblemente habrán de salir antes que se cierren los tiempos de renunciar a sus cargos, cuenta con la suficiente simpatía de los sectores de la sociedad como las mujeres, los jóvenes, lo mismo que las personas de la tercera edad, pues cuando ella fue presidenta del DIF al igual que actualmente lo hace la señora Sharo también llevo beneficios a las clases más desprotegidas.
Cabe citar, que la señora García Gómez debe saber qué ni ella, ni tampoco Naranjo tienen asegurado el triunfo si cada uno va por su lado, requieren de la unidad de sus grupos, cuestión que debe ser analizadas, dado que el pastel es grande hay en juego la Gubernatura, los Ayuntamientos y el Congreso Local, pero luego se vienen el proceso para senadores y legisladores federales, lo que significa que el campo de acción es enorme para cubrir todos los compromisos y hasta el PT y Convergencia ganarían más.
En torno al PRI, es poco lo que se puede manejar debido que viene atravesando por una amplia modorra departe de su dirigente, Griselda Esparza, que hasta el mismo líder eterno de la CNOP sospecha la posibilidad que -él tamal- está amarrado para que la Alianza llegue al poder el año entrante, en fin.