Por José María Castañeda


Santiago.-El jueves de la semana anterior fuimos bombardeados con mensajes donde se ponía en tela de duda la honorabilidad y honradez de la síndico municipal Fátima del Sol Gómez Montero, sin embargo al venir un escrito de parte de Daniel el Tachis García, hicimos discreto mutis.

Y es que la ocasión en la que el Tachi García, me envió el escrito con el Chaipas Hernández, en el exterior de Banamex, el Tachi conversaba con el director del periódico el Diario de Aztlan José Torres Zamora, el contenido del mensaje lo ignoré, sin embargo lo que me llamó la atención es que al acudir al puesto de revistas de Javier Chávez, a adquirir la revista Proceso de la cual soy asiduo lector.

Chávez, me interrumpió en el momento en que ojeaba la revista para expresar si estaba de acuerdo en que los políticos ocuparan el cargo que les confía la ciudadanía para enriquecerse. Javier Chávez, al ver la expresión de incredulidad dibujada en mi rostro dijo a poco no sabías que Fátima acaba de adquirir la casa que perteneció al doctor Clodomiro Gaona Ruiz, misma que fue rentada en el periodo de Cacho Delgado, por el entonces alcalde y que el mismo Chávez, se encargo que el penúltimo propietario fue el agricultor Flavio Amaya.

En esa casa continúo ilustrándome el revistero, aprovechando el tiempo en el que le pagaba la revista proceso, vivió la síndico municipal junto con su familia, al comienzo de la administración hasta que fincó una mansión en la colonia CTM, por eso llama la atención que haya tenido dinero para construir una casita y no precisamente de paja en la colonia CTM, afirmó el declarante y todavía le sobró para adquirir una casa en el segundo cuadro de la ciudad, con razón afirmó, todo mundo se pelea por un cargo ya no de presidente municipal, sino de síndico, o de pérdida de regidor, ya que para todos hay dinero del erario.

Y pues, vaya que nos sorprenden este tipo de manifestaciones sobre todo cuando provienen de personas que conforman la llamada sociedad civil como es el caso de Javier Chávez, quien admirado repetía de manera constante, para eso quieren los cargos públicos para robar a ojos vistos. Yo busqué a la síndico municipal para entrevistarla al respecto pero al no encontrarla ayer en su oficina, lo que no es de ninguna manera raro, convencido de que las quejas y denuncias deben de ser escuchadas me veo precisado a publicar en letras de molde la inquietud del comerciante Javier Chávez.