Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Mientras el PRI se mantuvo unido, duró más de setenta años en el poder, mientras el PAN no era más que una simple comparsa de acompañamiento en donde aparecían como mochos y persignados ante los priístas come-curas y deslenguados, pero siempre amacizados en los puestos claves y en las mayorías que partían el queso y repartían el atole con el dedo. Bastaba que el señor presidente quisiera para que todo mundo aceptara. Así hicieron toda una época de gobierno en nuestro país y nadie protestó en su tiempo.
De pronto, de las mismas huestes del partido aplanadora, surgió el PRD, bajo el mando de sus creadores principales: Cárdenas y Muñoz Ledo, que a pesar de todas las argucias y subterfugios utilizados, nunca llegaron a ostentar el máximo puesto. Como ustedes saben fue el PAN con Fox Quesada a la cabeza el que se alzó como triunfador en medio de una alharaca fenomenal Que hoy seguimos padeciendo con Cárdenas El PRI perdió la grande y se fue a la banca Ahí empezó la desbandada y fueron creciendo los chiqui partidos para hacer el consabido tren de la supuesta democracia mantenido por el propio partido en el poder quesque con el dinero del pueblo jineteado por los corruptos Y se fue perdiendo el respeto por las instituciones y por la propia banda presidencial que hoy en los recintos oficiales ha sido despreciada y hasta prohibida la entrada a pronunciar su informe; solamente se permite por escrito y punto.
De cualquier manera, las movidas y las corrupciones siguieron a la par de las cuchufletas, ditirambos y babiecadas de los diputados y senadores, al grado de utilizar las tribunas como viles bancos cantineros en los que los hombres de leyes lanzan al aire sus cantos y bravatas que hasta la fecha se siguen escuchando sin que nadie se los impida.
Y héte aquí los nombres de aquellos ex priístas hoy luciendo uniformes amarillos, azules, magentas y carmesíes, que amparados en leyes por ellos aprobadas, compran curules a diestro y siniestro e integran alianzas de todos colores y sabores para trapear con las ideologías partidistas cualquier asomo democrático y carcajearse a destajo de un pueblo que se está desangrando a causa de las intervenciones quirúrgicas que le hacen para apropiarse de sus órganos vitales y dejarlo morir irremediablemente, no sin antes permitir que los zares del vicio y de la droga lo mantengan azorado y medroso, antes de aplicarle la eutanasia.
Así y todo, todavía se parapetan acuchillando al pueblo, en alianzas y unidades disímbolas para dizque entablar una lucha pareja contra el PRI Control Señores Control los únicos que juegan parejo son los gallos y parejas los caballos Los partidos no son ni lo uno ni lo otro, por más alegatos y exposiciones de derechos más chuecos –con todo respeto- que el diputado y paisano Lolo Galindo...
No se ven en los programas de las peleas de gallos: Hoy pelea el giro contra tres colorados o en las de caballos: hoy corre el alazán contra dos rocines O en el box: va El Canelo Álvarez contra tres boxeadores de peso pluma La onda es pareja señores.