Por Óscar Verdín Camacho
La orden del gobernador Ney González Sánchez para que agentes del Ministerio Público participen en los retenes de seguridad que hay en distintos accesos a Tepic, está provocando un impacto en el desarrollo del trabajo ministerial de distintas áreas de la Procuraduría General de Justicia (PGJ).
Un ejemplo: ayer, tres de los cuatro agentes ministeriales adscritos a los juzgados penales de Tepic no se encontraban puesto que entre las 12 de la noche y ocho de la mañana de este miércoles estuvieron de guardia en los también llamados filtros. Es decir, se les dio el día para descansar por lo que hasta hoy acudirían a laborar a los juzgados.
La ausencia de los agentes del Ministerio Público, por indicaciones superiores, representa un duro golpe puesto que todos los días los juzgados llevan a cabo diligencias como la toma de declaraciones preparatorias, careos, interrogatorios, entre otros, que requieren la presencia de los representantes de la sociedad, es decir, el Ministerio Público.
Según empleados judiciales, en los citados casos se está dando por presente a los agentes y estos posteriormente firman las actuaciones.
Lo anterior ilustra otra carencia: los cuatro ministerios públicos trabajan sin el apoyo de oficiales secretarios, sólo secretarias.
Un impacto similar ocurre en las mesas de trámite de la PGJ. Dependiendo del turno que les toca hacer guardias en los retenes, los agentes ministeriales no acuden a laborar o salen antes del horario normal para prepararse.
El lunes 29 de noviembre, el gobernador anunció la medida luego de que la noche anterior, sin mediar aviso, los policías asignados a dos filtros se retiraron de su puesto durante unas dos horas.
Los agentes ministeriales, se supone, están pendientes de que los policías cumplan la revisión de vehículos sospechosos.
Una agente del Ministerio Público explicó que en realidad no hacen mucho en los retenes. Nos están exponiendo de manera innecesaria y todos estamos inconformes. La verdad es que si viera alguna anomalía no la reportaría. Sería arriesgar mi vida, añadió.