Ocurre con frecuencia para incomodidad de las personas de la tercera edad y discapacitados que los asientos destinados a ellos en los camiones del servicio urbano de pasajeros son ocupados por jóvenes y otras no tanto. ¿Qué debía decírseles a estos mal educados?. Que cuando ellos llegaran a la vejez, si es que acaso llegan, encuentren para su fortuna que quienes sean jóvenes en ese entonces resulten ser más comprensivos.


Las reglas de urbanidad

deben ser siempre observadas

lo cual nos lleva a esperar

que esas mencionadas fallas

ya no se vuelvan a dar.

FABIO