Por: Óscar Verdín Camacho.- Domingo Villafuentes Ramos, uno de los más hábiles personajes con que contaba el Gobierno del Estado para dar seguimiento a movilizaciones políticas, falleció la tarde de este domingo en un accidente carretero.

Junto a Villafuentes murió su hija Ariatna, de 13 años, en tanto que su esposa Patricia Valdés y su hijo Jair, de 14 años, resultaron lesionados, Patricia al parecer de gravedad.

El accidente ocurrió minutos antes de las cinco de la tarde, cuando Villafuentes, acompañado de su familia, circulaba por la carretera internacional en dirección a Tepic, a bordo de un automóvil Tsuru.

Aparentemente habían estado en Botadero, municipio de Santiago Ixcuintla, de donde Domingo era originario.

Un comunicado de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) detalló que la caja de un tráiler que circulaba en dirección a Mazatlán invadió el carril contrario e impactó el citado automóvil. El conductor se dio a la fuga.

Domingo y su menor hija murieron en el lugar del choque.

Siempre de buen humor, accesible, desparpajado, Domingo Villafuentes contaba con una larga trayectoria en el seguimiento de movimientos políticos y sociales en el estado. Durante varios años fue funcionario en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

En los últimos tiempos fue dado de alta como policía estatal y cumplía tareas en la Secretaría de Seguridad Pública Estatal. No era de esos elementos que le hacen al secretismo cuando cubren alguna manifestación; simplemente veía, ocasionalmente hacía anotaciones y era más que suficiente. Conocía a un sinfín de gentes.

Aunque vivía en el fraccionamiento Jacarandas, su sepelio tendrá lugar este martes en Botadero, su pueblo de origen. Que descansen en paz el buen Domingo Villafuentes y su hija Ariatna.