uCon la ejecución de un hombre ayer en el norte del estado, los homicidios intencionales ya superaron el medio millar en 2010

Al iniciar junio pasado me pregunté si 2010 podría llegar a 300 homicidios intencionales. Finalizaba el quinto mes del año y la tendencia de asesinatos continuaba a la alza, cerca ya de los 150 contabilizados extraoficialmente.

A unos días de que concluya el año, la realidad muestra que me quedé corto: los homicidios intencionales, incluidas las ejecuciones, los abatidos en enfrentamientos, las muchas víctimas inocentes, las no pocas mujeres e incluso niños, ya suman 501, lo que representa, literalmente, un baño de sangre inimaginable para el estado hace muy poco tiempo.

Así, en breve, da la impresión que pasamos de la sorpresa y el espanto al casi diario saber de balaceras en algún punto del estado y mucho más en Tepic, o a oír los disparos, o a estar cerca o, lo más grave, a perder a un ser querido.

Hasta el último día de noviembre, este reportero contabilizaba 482 homicidios intencionales en Nayarit. En lo que va de diciembre ya suman 19, 11 de los cuales se han registrado en el norte del estado.

Hay una cruda casualidad en el número de homicidios intencionales contabilizados: el 501, registrado ayer en Tecuala, donde un hombre fue ejecutado, coincide con el quinto informe del gobernador Ney González.

FRASES, FRASES

El incremento de la violencia, atribuida a la lucha de organizaciones criminales por imponer su ley en el estado, ha puesto en la mira el actuar de las autoridades, principalmente locales y en especial al titular del Poder Ejecutivo Ney González Sánchez.

Insistente, por mucho tiempo, del discurso de que Nayarit está en paz y trabajando o de que se trataba de hechos aislados o de coletazos del crimen organizado, esas frases preparadas y repetidas por muchos funcionarios terminaron por cansar, en especial a las familias afectadas directamente por el derramamiento de sangre.

Una mujer que sufre la muerte de seres queridos, abatidos por confusión, habló de Ney hace unos meses a quien esto escribe.

No soporto oírlo, dijo simplemente.

Pero así como fue incrementándose en el año el número de víctimas, el gobernador también modificó, poco a poco, sus palabras, generalmente para culpar a otros. O para pretender ocultar la realidad.

Por ejemplo, el uno de febrero pasado pidió al procurador General de Justicia Óscar Humberto Herrera López que anunciara, en conferencia de prensa, un dato falso: que Nayarit era de los estados donde ocurrían menos de 80 homicidios intencionales en el año. El procurador sabía mejor que nadie que aún antes del 2010 el número de homicidios intencionales por año ya superaba con mucho el número 100.

También, el cinco de febrero, durante el acto con motivo de aniversario de la Constitución, el gobernador señaló el peligro que representan los funcionarios coludidos con delincuentes, alguien que teniendo poder público sirve a las bandas del crimen organizado; ese también es un derecho y una obligación que tenemos, señalar con índice de fuego al servidor público que pone el poder del pueblo al servicio del crimen organizado. Quienes sirven al crimen son criminales, si lo sirven desde los espacios públicos, más grave es su responsabilidad.

Las palabras de González Sánchez fueron interpretadas entonces como una preparación de lo que podría ocurrir, si es que alguna autoridad federal detenía a funcionarios estatales coludidos con delincuentes o si afloraban evidencias de ello.

El 24 de febrero, en el municipio de Compostela, el gobernador insistió, desmarcándose de cualquier responsabilidad:

Ya sabemos en quienes no hay que confiar, ya sabemos que hay gente desleal en el gobierno mismo. Se refirió a los policías, citando que ahí hay gente muy buena, muy noble, de una gran vocación de servicio, pero también hay gente que está trabajando para otros bandos. Pidió entonces a la ciudadanía que denunciara de manera anónima a los delincuentes marcando al número 089.

El 17 de mayo, sin embargo, el gobernador se retractó: el 089 no era confiable, dijo. Señaló que era mejor que las denuncias anónimas se realizaran a los teléfonos del Ejército o la Marina.

Aquella noche el gobernador acudió al Canal 2 de Tepic, cuyas instalaciones habían sido rafagueadas la madrugada anterior.

En el noticiero nocturno del Canal 2 Ney remató, refiriéndose a quienes lo señalan como responsable de la crisis de inseguridad en el estado: no he tenido, ni tengo, ni tendré tratos con delincuentes.

Descargando muchas veces las culpas en los policías, el gobernador los exhibió a nivel nacional, el 12 de agosto, cuando en una reunión con el presidente Felipe Calderón, gobernadores y otros altos funcionarios federales en la que se trató el tema de la seguridad, señaló que nuestra policía, por alguna extraña razón siempre llega 20 minutos después de que sucede algún hecho violento.

Ese día por la mañana, por cierto, un policía estatal fue acribillado en Tepic.

Tres días antes, al anunciar la conclusión del Mando Único implementado en Tepic para unificar a las policías estatal y municipal, el gobernador se lanzó otra vez: hay algunos elementos que no están a la altura del reto, que no tienen compromisos con la sociedad, o dicho en español, que sirven a dos amos.

Y MÁS

Paradójicamente, a unas horas de que Ney González rinda su quinto informe de gobierno, el número de homicidios en el estado la superó los 500 en el año, de acuerdo con un conteo extraoficial. Se aclara que no se trata únicamente de ejecuciones o personas abatidas en enfrentamiento, sino de homicidios donde hubo intencionalidad.

El número de asesinatos podría ser superior al registrado los últimos tres años juntos, puesto que se desconoce el paradero de mucha gente que fue levantada.

Sin embargo la versión oficial continúa en el mismo tono.

El lunes 13, entrevistado por Pepe Cárdenas, del Grupo Radio Fórmula, González Sánchez habló –de acuerdo con el comunicado divulgado en el portal del Gobierno del Estado- de la inseguridad en el estado, resaltando los resultados de los retenes implementados en los accesos a Tepic, anunciados el 20 de noviembre luego de que fueron acribillados dos comandantes de las corporaciones estatales.

Ante Pepe Cárdenas, el gobernador señaló que desde el 20 de noviembre sólo ha habido en la capital del estado y la zona conurbada con Xalisco, dos muertos.

El número de muertes anunciado por González sorprende por la ligereza. Y porque no es real.

Basta indicar que el domingo 21de noviembre, el Ejército se enfrentó con presuntos narcotraficantes en la colonia Valle de Matatipac, en Tepic, con saldo de cinco muertos. O que el martes 23 una joven mujer fue acribillada en el bulevar Colosio, y que un taxista corrió la misma suerte el sábado 28, o que el domingo 12 de diciembre fue ultimado a tiros un hombre en la colonia Las Águilas, en Xalisco, por citar algunos casos sangrientos.

Un día después, el martes 14, ahora con Joaquín López Dóriga, otra vez por Radio Fórmula, Ney González insistió en citar sólo dos muertos después del inicio de los sellos de seguridad en Tepic.

Del 20 de noviembre a la fecha, se tiene reporte extraoficial de al menos 43 homicidios intencionales, 20 de ellos en el norte del estado, principalmente en Acaponeta y Tecuala.

Así, paradójicamente el quinto informe coincide con superar, también, los 500 asesinatos.