Por José María Castañeda
SANTIAGO.- El que esta convertido en un autentico funcionario de escritorio es el secretario de la SEDER Armando García Jiménez, luego que cada que tiene oportunidad diserta sobre las bondades del departamento a su cargo señalando que el presente ciclo agrícola advierte un panorama halagüeño para los productores del grano básico (fríjol).
Sin embargo la realidad es otra, ya que en el campo para algunos productores es desolador, debido a que el grano para siembra llamado pomposamente semilla certificada apta para siembra, no es más que un soberano fraude, ya que esta semilla misma que fuera certificada sencillamente no nació por ser una semilla llovida cuyo grado de germinación era de un 65 por ciento según explicación que proporcionará el personal de investigación dependiente del INIFAP.
Prueba de lo anterior salta a la vista con darse una vuelta por las tierras de cultivo, y con entrevistas con los productores del grano básico, sin embargo resulta utópico pensar que el secretario de la SEDER acuda a las parcelas a constatar lo anterior, porque sencillamente teme al cuestionamiento que pudieran hacerle los cultivadores de fríjol. Este emborronado de papel imprenta ha visto llorar a los ejidatario al ver como sus parcelas una ves que fueran sembradas del grano, tras los 7 días que dura la semilla hasta su germinación con desaliento constataron que su fríjol, no nació y que la inversión de preparación de tierra incluido el pago de fertilizante, e incluso el pago de un pre riego, no fueron del todo suficiente para la germinación del grano, sin embargo a funcionarios de la talla de Armando García Jiménez, qué puede importarle el sufrimiento de los productores de fríjol, no nada más de la costa del municipio de Santiago, sino de la parte norte del estado, donde se siembran aproximadamente 2 mil hectáreas del alimento básico, cuando lo más seguro dijeron agricultores del municipio santiaguense el secretario de la SEDER está más preocupado en seguir conservando la callosidad que le ha dejado el estar cómodamente sentado en su sillón donde la espaldas pierde su casto nombre que atender la responsabilidad que le confió el gobernador del estado, Ney Manuel González Sánchez.