Por José María Castañeda
El ejido de Puerta Azul, ya tiene nuevo comisariado ejidal en la persona de Benjamín González, quien entra en sustitución de Leonardo Hernández Mártir, quien fungió como un excelente agricultor pero carente de desiciones, tal y como lo mencionó en alguna ocasión su familiar Bartolo Mártir Lizarde.
Pero no es el caso del reportero enjuiciar al comisariado ejidal saliente, ya que esto será labor de los ejidatarios del poblado anteriormente mencionado, sino que en este momento quisiéramos abordar parte del historial de Benjamín González, de quien nos consta que ha sido una persona dedicada, quien esto escribe lo conoció cuando ambos fuimos empleados de la desaparecida empresa transnacional tabacos mexicanos (Tabamex) y en forma posterior logramos intimar más en lo que refiere a cuestiones laborales, ya que al paso de los años fuimos inspectores de campo, es decir personal técnico mientras que Benjamín, fungió como jefe de grupo, de productores de tabaco, en donde siempre albergó la idea de ser el representante de su ejido, cosa que se le dificultaba porque sencillamente en aquellos años (1990) había un grupo compactado de jóvenes que enfrentaban a Secundino Monteón Inda, ya que lo consideraban el cacique de la comunidad.
Aquellos jóvenes eran Bartolo Mártir, Nazario Hernández, una persona ya fallecida al que identificaba como el güero Macarrón, Ramón Salas señor, y comenzaba a despuntar el bisoño Ramón Salas Mártir, quien por aquellos años era empleado de la desaparecida institución bancaria denominada banrrural en esa época Benjamín González, deseaba ser comisariado ejidal de su comunidad pero no lo dejaban llegar por lo compacto del grupo anteriormente referido, hasta que estos comenzaron a segregarse tomando rumbos distintos lo que permitió que después de 20 años Benjamín lograra su propósito de ser comisariado ejidal, haciendo alianzas con su cuñadazo Bartolo Hernández, y con su anterior acérrimo enemigo Secundino Monteón, quien hoy al paso de los años es un venerable anciano, pero aún con una influencia bárbara en su comunidad, y bien el tiempo ha pasado y ahora el reto que enfrenta Benjamín González, es demostrar que efectivamente buscó la máxima representación ejidal para servir a su comunidad y no para servirse de la misma, las victimas de ayer, hoy se erigen en sus principales inquisidores, sin embargo no seremos nosotros quienes al comienzo de su gestión nos erijamos como sus detractores suerte Benjamín, que seguro estamos que la vas a necesitar.