Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Como para reventar de coraje el cacareado aumento al salario mínimo en un 4.1 por ciento, dado por el consejo de representantes de la comisión nacional de salario mínimo, (así en minúsculas) de las tres áreas geográficas del país, nos dejó poco menos que turulatos.

Estos son los representantes de los trabajadores empresariales y de gobierno, quienes afirmaron que con ese incremento se pretende reparar la pérdida adquisitiva de los salarios, dar certeza y seguridad en el empleo y evitar que los trabajadores sigan perdiendo capacidad de compra. Yo pregunto: ¿de compra de qué, de sal, de tortillas, de frijoles, de huevos?

Porque si un trabajador mini asalariado quisiera adquirir una camiseta, una camisa, un pantalón y unos calzoncillos nuevos pues nomás no lo hace porque se queda sin comer varios días, ya que las prendas le costarán de menos 150 pesos y de muy baja calidad. Solamente que se vaya al catrín de la segundilla y merque ropa usada de marca gringa que le costaría la mitad de lo que se gastaría en la nueva, pero que tendría que usarla no exactamente a la medida y con sus asegures de utilizarla con desinfectante para no agarrar una enfermedad de esas que se llaman de traslado en antihigiénicas bolsas de polietileno o de vinyl que son conocidas como fayuqueras.

Por eso nos encontramos por la calle a paisanos usando pantalones libáis (multi-usados) de talla tres o cuatro veces más grande, combinados con camisetas o sudaderas de tamaño parecido y zapatos tenis tipo de payaso de circo, diciendo que es lo más náis, un corte de pelo a la trasquilé y pare usted de contar. Y eso que a algunos les mandan dólares que utilizan para comprar el tanguarniz nuestro de cada día. Otros invierten en comprar en las Fábricas o en los centros comerciales de la Plaza Fórum, que a diario están repletos de clientela, en especial el despelucadero del con sólo venir ganas Play City - que según nos informaron es del hombre más rico del mundo-.

Pero dentro de unos días así vamos a ver las casas de empeño, atiborradas de gente pobre que lleva a que le guarden a cambio de miserias, por un tiempo sus cosas pagando por ello una buena cantidad de lana o a perderla irremisiblemente por falta precisamente de emolumentos

Volviendo al asunto de la elevación del salario mínimo, Nayarit está en el área geográfica C, al que algunos representantes obreros plantearon eliminar Y del mismo modo suprimieron el concepto trabajo especial de recepcionista, y el resto de las profesiones y oficios mantendrán su denominación, descripción y diferencia salarial en lo que toca a salario mínimo profesional.

Y lo insólito: Basilio González Núñez, manifestó como presidente de la comisión, que estos acuerdos se tomaron por unanimidad de los sectores representados y externó muy orondo que los actores de la producción estarán revisando los salarios el año próximo faltándole agregar: para que nadie los altere

José Luis Carazo, representante de los obreros, admitió que este incrementazo no es del todo satisfactorio, pero sí permite detener la pérdida del poder adquisitivo, pues no fue inferior al del año pasado. ¿Cómo la ven? (Ojala no se enteren nuestros políticos porque a la mejor protestarían porque su ocupación no está dentro de las profesiones Bueno, los honrados que por hay uno que otro entre la caterva de bandidos).

Y para cerrar con broche de oro: Tomás Natividad, a nombre del sector patronal, se dijo satisfecho por este acuerdo, pues da certeza y seguridad al empleo a escala nacional y ofrece condiciones de confianza para las n nuevas inversiones

Este renglón si que tiene Control señores Control Y con candado triple... ¿Por qué no nos enseña el señor Gobierno a conocer nuestra Ley del Trabajo y nuestra Constitución? (Sin comentarios). Tel. : 214-69-83.