No todas las escuelas contaron con gel y cubre bocas y mucho menos con termómetro especial que en un instante revela la temperatura, como ocurrió en algunos planteles.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO (Texto y fotos).-

Ayer, con el regreso a clases del nivel básico después de dos semanas de suspensión por el virus de la influenza, quedó claro que las autoridades de la Secretaría de Salud y de los Servicios de Educación Pública del Estado le dieron mayor importancia a las escuelas ubicadas en el centro de Tepic, donde se concentraron muchos empleados, mientras que en otros planteles ni siquiera se les proporcionó el anunciado gel para lavarse las manos antes de entrar a clases.

Por ejemplo, a las puertas de la primaria Presidente Alemán, en la esquina de avenida Allende y Veracruz, una decena de empleados de la Secretaría de Salud estatal colocó cubre bocas a todos los alumnos, les dieron gel para el lavado de manos y uno a uno pasó por un “termómetro térmico” que, apuntado al oído, marca la temperatura de las personas. Así se evitó que pudiera entrar algún alumno con fiebre.

Sin embargo, otros centros educativos, por ejemplo unos que se encuentran en el INFONAVIT Los Fresnos, reportaron la ausencia de gel, cubre bocas y termómetro. Fue a simple vista como los maestros verificaban el estado físico de cada alumno.

Adolescentes que acuden a una secundaria de esa colonia indicaron que se les negó el acceso si no llevaban cubre bocas.

En cambio, los estudiantes que asisten a una secundaria ubicada en Ciudad del Valle sí recibieron gel y cubre bocas.

Los niños que acuden a la primaria Juan Escutia, muy cerca de Catedral, también limpiaron sus manos con gel especial y durante clases usaron el protector en la boca. A las puertas de esa escuela fue colocado un anuncio señalando que se negará el acceso a los alumnos en caso de no llevar cubre bocas los próximos días.

Lo curioso es que los mismos alumnos que dentro de las escuelas sí usaban el cubre bocas, se lo quitaban tan pronto estaban en la calle o tomaban el camión de regreso a sus casas.


MEDIDAS IGNORADAS


Pero con el caso de la Influenza Humana AH1N1 ha quedado claro que las medidas anunciadas por la Secretaría de Salud no tendrán peso alguno mientras no se castigue a quienes las infrinjan.

Así, la semana pasada el secretario de Salud Omar Reynoso Gallegos insistió en que los conductores de camiones de servicio público debían usar cubre bocas y que los minibuses y combis no podrían transitar con sobre cupo, pero la realidad da al traste a ese discurso.

Ayer fueron vistos empleados de la propia Secretaría de Salud entregando cubre bocas a los operadores, pero ninguno los usaba. El conductor de un camión de la ruta Tepic-Xalisco dio su razón a este reportero: “con este calor no puedo traer el cubre bocas”. Ese camión, por cierto, transportaba muchas personas de pie, en su mayoría estudiantes que acababan de salir de clases.

Brigadistas de la Secretaría de Salud explicaron que continuamente verifican la temperatura de los operadores con los termómetros térmicos. Algunas veces, sin embargo, reciben maltrato puesto que mucha gente no cree que el virus de la Influenza Humana sea verdad.

Los brigadistas también preguntan en los camiones si alguien desea verificar su temperatura, y si notan algún caso fuera de lo normal anotan el nombre y datos generales de la persona para posteriormente verificar que haya acudido a una revisión médica.

En las principales paradas de camiones de servicio público fueron vistos varios brigadistas verificando la temperatura de la gente y entregando folletos sobre la influenza, en los que se insiste la importancia de la higiene para evitar el contagio.


CÁRCEL SIN BESOS


Mientras tanto, en la penal de Tepic obligadamente sí se realizan las medidas de seguridad contra la influenza.

Si bien continúan suspendidas las visitas conyugales, a partir del sábado nueve ya se permitió la visita de una persona adulta y un niño por cada reo, pero siempre y cuando lleven puesto el cubre bocas.

De acuerdo con un anuncio que está afuera de la prisión, siguen prohibidos los abrazos, saludos y besos en el interior de la cárcel.