ÓSCAR VERDÍN CAMACHO
Este lunes por la mañana fue sepultado con honores el agente de la Policía Municipal Luis Alberto Martínez Estrada, abatido a balazos en el cumplimiento de su deber.
Los restos de Martínez fueron depositados en una tumba del panteón Jardín, ubicado a un costado de la carretera que conduce a Francisco I. Madero (Puga), pasadas las 11 de la mañana.
En el trayecto y en el interior del panteón fue notoria la presencia de decenas de policías municipales, compañeros de Martínez Estrada que vivieron en carne propia su deceso, puesto que varios de ellos incluso participaron en la refriega donde perdió la vida.
Antes de ser bajado a su última morada, el cadáver de Luis Alberto recibió honores de héroe, lo que hizo más dramático el momento. Apenas tenía 33 años de edad. Algunos reporteros de televisión y prensa escrita treparon a la barda para captar imágenes de la sepultura.
El deceso del agente ha puesto otra vez sobre la mesa el tema respecto a si cuentan con el equipo necesario, por ejemplo chalecos antibalas, cuando se enfrentan a situaciones de riesgo.
Luis Alberto Martínez murió en los primeros minutos del domingo, luego de ser baleado durante un baile que se realizaba en una plaza de la colonia Tierra y Libertad.
Martínez fue alcanzado por los proyectiles de una pistola accionada por Gustavo Zamora Huizar, alias “El Chael”, quien también falleció durante la trifulca.