De Carlos Treviño Montemayor

Los arzobispos de Acapulco CARLOS GARFIAS y de Chihuahua CONSTANCIO MIRANDA y el obispo de Saltillo RAUL VERA han convocado, a los Sres. Del Crimen Organizado a deponer las armas, a alejarse de la droga, del crimen, del dinero mal habido, de la violencia y buscar convertirse para construir una mejor sociedad! ¡Cristo es el camino! No temas entregarte a él. ¡Órale! Convocatoria inusual y creo que con escasas posibilidades de éxito. Seguramente recibieron indicaciones de pregonar esta especie, pues lo hicieron los prelados al unisono de viva voz y no sus voceros, que dicho sea de paso y por lo tanto no se avientan un trompo a la uña de este tamaño.

Con esto, los dignatarios eclesiásticos no dejan de ser noticia. El Cardenal Sandoval Iñiguez en su bronca con Marcelo Ebrard. El Obispo de Durango acicateando a las autoridades civiles que porque supuestamente no saben dónde está el chapo Guzmán. Total que a estos señores del narco parece no ganárseles el pleito con balas y por la fuerza, ahora se invocan razones divinas. A ver si así se les tienta el corazón. Aunque ya se les hizo un intento por ese rumbo, cuando hace más o menos tres meses se les empezó a combatir con fuego en el corazón, poemas y ramos de flores. La estrategia no ha funcionado. Al parecer los sicarios que aquí tenemos no son de gustos románticos como nuestras autoridades.

Curiosamente, el clero les da la suave. Los invita a corregirse, a regenerarse pero no los presiona y mucho menos los amenaza con excomulgarlos o mandarlos al purgatorio o al infierno. Como que no quieren romper la liga que les allega jugosas limosnas de dinero sucio que se purifica al entrar a las arcas divinas según aseveró un alto dignatario eclesiástico.

Con todo, no deja de ser un afanoso intento que ojala dé resultados. ¿Ud, como la ve?.