Por: José Ma. Narváez Ramírez.

En un país calificado por muchas naciones, como el más violento del mundo, ya no es necesario implementar medidas que contrarresten el clima de inseguridad ciudadana y corrupción que existe en él, sino que es extremadamente urgente destacar elementos de honestidad y valor a toda prueba, para defender a los ciudadanos mexicanos, capacitados y armados convenientemente para combatir a los grupos que están decididos a desestabilizar la paz social y convertirla en un caos en el que impera la destrucción y la muerte, sin respeto alguno.

Las tácticas empleadas hasta la fecha no han sido de resultados eficaces y satisfactorios, porque los delitos cometidos van en aumento y solamente las fuerzas del Ejército y de la Armada, nacionales, vienen actuando de manera más o menos confiable pero no definitiva.

En asunto es que Calderón Hinojosa informó ayer en los medios que las organizaciones criminales en México se debilitan como nunca y de modo irreparable, gracias a la estrategia frontal lanzada contra ellos por el Gobierno Federal.

El año pasado, alrededor de 12,500 personas murieron –según datos de la PGR-, una cifra récord para un año en el país, sin embargo se lograron avances en la lucha contra la criminalidad.

La última cifra disponible, hecha pública por la PGR, el pasado 16 de diciembre, detalla que habían sido asesinados en el país 30,196 personas, desde diciembre de 2006 a esa fecha.

El secretario técnico de seguridad, en el gobierno de México, Alejandro Poiré, lamentó el sangriento fin de semana ocurrido en Guerrero –estado del sur de la Nación- donde casi unas treintena de personas fueron asesinadas, al parecer en choques frontales entre organizaciones criminales que se disputan el control de la zona.

A lo anterior, el funcionario declaró: Desde luego, es lamentable lo que ha ocurrido en los alrededores de Acapulco, en los últimos días, pero es un ejemplo claro de que la violencia se origina por la lucha entre las organizaciones criminales y por la inacción de las autoridades locales.

Es indispensable reforzar la presencia federal para tratar de pacificar la zona en una plaza que era logísticamente y sumamente importante desde el punto de vista de distribución de droga por la región.

Así que lo que nos falta es de inmediato Control señores Control porque se nos han subido a las barbas y a pesar de los enormes esfuerzos que nuestros cuerpos policíacos diariamente implementan, se nuevo surgen los hechos sangrientos, obligándonos a pensar seriamente en cambiar las estrategias o a los funcionarios que las implementan con tan pésimos resultados Estábamos mejor antes de que llegara el archi-ultra-súper jefe único de las fuerzas armadas ¿o no? Hay que agarrar al toro por los cuernos, sin hacerle al orate Los hechos no pueden ser acallados con meras palabras