Por: José Miguel Cuevas Delgadillo
La vida práctica sin complicaciones era una característica de la mujer virtuosa. Tenía sentido común, sabiduría práctica, comprendía perfectamente las problemáticas de la vida cotidiana. No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Contaba con visión de prevención. Su familia no tenía problemas con el clima, existían las prendas necesarias según los cambios climáticos y, además, en ocasiones, ella elaboraba sus propios vestidos. Ella se hace tapices; de lino fino y púrpura es su vestido. El autor del texto vuelve hacer énfasis en la capacidad de organización financiera: Hace telas y vende, y da cintas al mercader. Era precavida y se mantenía físicamente adecuada y cuidaba su salud: Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo porvenir.
Otro rasgo fundamental es la prudencia: Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa. Una mujer trabajadora, esforzada, organizada y amante de toda su familia debe tener, sin duda, prudencia al hablar de cualquier tema, al cuestionar o hacer sus críticas hacia su marido y sus hijos. La mujer virtuosa piensa antes de hablar, no habla antes si no sabe las consecuencias de sus comentarios, tiene muy claro que el inadecuado manejo de sus palabras puede originar un sin fin de problemas innecesarios. Además, tiene un alto sentido de comprensión de los demás, cuando se requiere, sus palabras consuelan y es bálsamo en momentos de angustia. No reclama ni echa en cara los errores de los demás sin motivo alguno. Su casa siempre está en orden, en parte, como ya vimos; por sus auxiliares, y en parte por su capacidad de organización. No come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba: muchas mujeres hicieron el bien; más tu sobrepasas a todas.
Nuevamente encontramos el énfasis en el trabajo, ella no come el pan de balde. Tiene el respeto de sus hijos y de su marido, y además la exaltan. La mujer virtuosa es libre, emprendedora y autónoma en las decisiones que tienen que ver con las finanzas. Es una mujer exitosa en los negocios; pero también en la crianza de sus hijos y la relación matrimonial. Organiza su tiempo para trabajar en los quehaceres domésticos, los negocios, para cocer sus propios atuendos y para alimentar al menesteroso. Duerme poco; sin embargo, descansa perfectamente en el día de reposo (para los judíos el día obligatorio de descanso era los sábados, en ese día no hacían ninguna actividad, era para un descanso absoluto). Se agotaba demasiado; pero el reposo semanal de un día completo y la ayuda que le proporcionaban sus ayudantes (auxiliares), era suficiente para no caer en el síndrome de burnout: el síndrome de la fatiga extrema.
El perfil de la mujer del siglo XXI se ha buscado incansablemente en teorías modernas de psicología; sin embargo, muchos de los rasgos los encontramos en el texto ya analizado. Escrito hace más de 2700 años en una cultura rechazada por el supuesto tradicionalismo cultural que práctica, la mujer virtuosa descrita ahí es simplemente la mujer del siglo XXI. La ignorancia sobre la vida cotidiana de culturas antiguas, en especial las semitas, desatan un sin fin de comentarios despectivos y discriminatorios. El texto hace una proyección precisa de la mujer moderna, el papel de la mujer actual la encontramos con una enorme exactitud en las líneas del texto estudiado. Las características de la mujer virtuosa de Proverbios 31:10-29 es, sin duda, el perfil de la mujer moderna y actual, aplicable para cualquier sociedad occidental de nuestra época. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com