En ese momento de éxtasis sublime al estar inmerso en el profundo océano de la Beatlemanía total, vi sentadas frente a mí, a mis dos inseparables e inquietas estupideces, que por cierto, tenía días sin saludarlas a las pobrecitas que casi me olvidaba que existían o que comían; ellas desde su ubicación me sonreían complacidas, ataviadas elegantemente para la ocasión. ¡Órale! Una de ellas, vistiendo aquella famosa casaca color café estilo militar que usaron Los Beatles en su gira por la Unión americana, y la otra, abrazada románticamente a la famosa Steel Guitar de George Harrison que colgaba de mi hombro y con las clásicas botas Ringo puestas, esa era la señal de arranque que esperaba para lanzarme al ruedo, aprobando decididamente mi proyecto sin reservas, el de organizar una copia de aquel concierto fabuloso del 30 de Enero de 1969 en que los Beatles cometieron la locura original (la mía era una simple copia ) de treparse en la azotea para dejarnos sentir aquella tarde, su fabuloso concierto de despedida por última vez juntos. Pero¿Hacerlo aquí en Tepic? ¡Por favor! ¿A quien se le ocurre tal insensatez? era algo así como una locura a grado de Delirium Tremens ¿un concierto Beatle? para una sociedad consumista que come, vive, sueña y hasta hace popó escuchando la música de banda, Já, Já, y que aparte, está al mande usted de todo lo que diga el pequeño gran principito, el patriarca indiscutible de la comarca que solo su voz truena en el firmamento como llovizna para todos,.. Se antojaba pues, como un verdadero disparate del tamaño del sol que solo a un cabeza hueca y con cerebro falto de lucidez senil como el de este servidor, se le ocurriría hacer una locura tan fenomenal como esa, ya como para cerrar el año 2010 con broche de oro echándose a cuestas un bronconón de ese peloy gratis. ¿Hacer un concierto y en la azotea?, ¡Válgame dios Que estupidez! Sin embargo, era pues, el momento crucial y tenía que tomar una decisión al respecto, estaba en juego mi palabra empeñada por la red social de Facebook, y ni modo de quedar mal con todos mis amigos facebucianos y con los millones de gente conectada a través de las redes de internet que había invitado. Y hasta el estúpido de mi, había enviado como una veintena de correos al propio creador del Facebook: Mark Zuckerberg para invitarlo, ¡tonto de mí! ¡Mil veces tonto de mí! ¿Para que abriría mi enorme y cariada bocota? Que tal si se deja venir este wey -pensé,- y luego que ¿Echarme para atrás? No, eso ya no era posible, es una palabra que para mí, en lo personal no existe en el Larousse, sería algo así como darle yo mismo de patadas a mi propio y flacuchón trasero lleno de ego como herpes hemorroidal. En ese momento crucial pues en que estaba entre el si, o no, en mi cerebro solo resonaba con eco una frase que taladraba mis sienes: ¿To be, or not to be, papi?

Ni hablar, todo estaba escrito, no habría marcha atrás, entonces lo primero que tendría que hacer era contactar con algunos de mis amigos que tenían grupos de rock para involúcralos y convencerlos a participar en él proyecto, bajo el compromiso indiscutible de mi parte, (¿todavía mas?) de que si en algún momento antes de la fecha pactada (el 18 de Dic.,) se les presentaba algún otro tokin ineludible, o por cualquier otra razón que fuera, así, sin excusa ni pretexto alguno podían sentirse con toda la libertad de cancelar su participación y atender sin reservas su compromiso ; ya que El concierto en mi azotea era solo por invitación, esto es, sin que hubiera un contrato de por medio, ni cantidad económica alguna que respaldara o amarrara la participación de los exponentes a este evento musical. Así de esa manera sencilla y un tanto suicida y basándose tan solo en la palabra empeñada por mis grandes amigos apasionados de la muisca Beatle que se la jugaron conmigo; poco a poco se fue fortaleciendo el proyecto de hacer un tributo a la música de los Birus.

Para esto también, contamos con el respaldo incondicional de algunos medios informativos que nos proporcionaron patrocinio publicitario como es el caso de los diarios Gente & Poder propiedad de nuestro director y amigo: Don Antonio Lora Zamorano; al diario Punta negra que nos brindo asilo en su pagina WEB para difundir el evento, gracias al apoyo de su director general Profr. Cristian Amaury González Gil, luego también reconocemos la participación de los diversos grupos de Rock como son los chavitos de REVOLVER, el grupo FEEL, a los tiranosaurios Mex del Rock MIKE & MIKE, al reconocido rockero Urbano Arturo Lomeli Flores y a Los Quedados. Gracias a todos ellos, se pudo cristalizar este gran sueño Beatlemaníaco.

Un reconocimiento especial de mi parte por su invaluable apoyo merece mi familia empezando por mí esposa Maricela por su tolerancia, gracias amor, luego siguiendo por mis hijos Christopher, Linda Marisel y Denisha Sharine.Pero de manera muy especial quiero reconocer públicamente el apoyo irrestricto de Mis hijos el Ing. Carlos Paul Casillas Gil y del también Ing. Miguel Ángel Casillas Gil, el primero de ellos como director del grupo FEEL como coordinador musical del evento y el segundo como encargado de hacer la pagina Web: Mi Azotea.puntanegra.com.mx y la transmisión en vivo por internet del concierto, Gracias hijos por creer en mi, Ustedes son lo mejor que dios me pudo haber regalado en esta vida.

Asimismo quiero agradecer por estas líneas al Dr. Osmar Flores del grupo FEEL por su gran apoyo incondicional de toda la vida, Gracias amigo, Sin ti este mundo estaría vacio y sin Rock, y a sí mismo, a un sinnúmero de amigos y fans Beatles que se hicieron presentes viendo desde su Computador por la red de internet el desarrollo de este concierto y patentizándonos su apoyo por chat y correos, y a otro tantos fans Beatles mas que se dieron cita, a quienes les agradezco su valor para arriesgar el pellejo haciendo acto de presencia en este concierto. A todos por igual, reciban nuestro agradecimiento permanente. Y esperamos vernos en otro concierto en Mi Azotea en Dic. del 2011, si dios nos presta vida.