Un impresionante foco de infección se encuentra en la parte trasera de las oficinas de Tránsito del Estado y de Recaudación de Rentas.

Empleados de ambas oficinas denunciaron que no han sido pocos los que, principalmente en época de calor, han tenido infecciones en los ojos y oídos por trabajar muy cerca de esa fosa, de aproximadamente seis por seis metros de ancho y largo, y también varios metros de profundidad.

En el fondo, una gruesa nata verde confirma que se trata de agua vieja, un auténtico criadero de zancudos y ratas.

Por si lo anterior fuera poco, alrededor de esa fosa se ha formado un auténtico basurero, pues ahí se colocan todo tipo de desechos de las oficinas, lo que anima el criadero de animales.

La parte superior está cubierta con una malla metálica, colocada para evitar la caída de alguna persona.

Según empleados de ambas dependencias, esa agua ahí nace pero durante muchos años no ha habido iniciativa alguna para techar el pozo y así evitar la proliferación de zancudos y enfermedades como el dengue.

Fue explicado que los verificadores de vehículos son los más expuestos a enfermarse porque trabajan muy cerca de la fosa y con frecuencia se tiran en el suelo durante la revisión de los carros.

Por ello se urgió para que funcionarios de la Secretaría de Salud intervengan para que el pozo sea techado o se corrija esa irregularidad.

Y es que, irónicamente, la fuente de infección está en el interior de un inmueble estatal, muy cerca, también, de la clínica 24 del Seguro Social.