Por: Óscar Verdín Camacho.- Un problema que enfrenta el Pasaje México, en cuanto a sus salidas de emergencia, ha ido agudizándose con el paso del tiempo sin que ninguna autoridad preste atención a ello.
Con uno de sus ingresos y salidas por la avenida México y otro por la calle Veracruz, en el lugar hay decenas de negocios de distinto giro: venta de ropa, tenis, botas, zapatos, bolsas para mujer, mochilas, películas, casetes, cintos, balones, y a pesar de que se trata de productos de rápido consumo por el fuego, poca atención parece prestársele a la seguridad del lugar, a donde todos los días acuden cientos de personas.
Por ejemplo, durante un recorrido por el lugar no se localizó extinguidor alguno.
Otra situación que ha sido alertada en anteriores notas informativas es el referente a que los pasillos del Pasaje México se han convertido en auténticos laberintos, cuando se supondría que las entradas y salidas de México a Veracruz deberían verse de un extremo a otro, para que ante alguna emergencia la gente pudiera salir con rapidez.
Por el contrario, varios pasillos están invadidos por los productos y no se ve más allá de unos metros.
Los locales de venta sirven también como pequeñas bodegas. En la parte superior se observan lonas de plástico, uno de los productos que más abunda en el lugar.
La falta de señalamientos para alcanzar una salida con rapidez debería representar una llamada de atención para las autoridades de protección civil. Y es que sobra imaginar lo que pasaría si ahí llega a ocurrir un incendio en horas de mucha clientela. Seguramente más uno se confundiría para alcanzar la salida.