La empresa que surte de reactivos a la Secretaría de Salud estatal reanudó la entrega luego de que se habría pagado un abono del monto que se adeuda, lo que ha permitido el trabajo en el laboratorio del Hospital General.
Según fue citado de manera extraoficial, el trabajo de análisis en el laboratorio inició hace unas semanas, luego que durante al menos los últimos cuatro meses del 2010 prácticamente permaneció sin laborar, lo que representó un duro golpe para los pacientes del hospital, cuyos estudios eran canalizados a laboratorios particulares, aunque en no pocas ocasiones debían realizar costos extras.
Se explicó, sin embargo, que ahora el laboratorio enfrenta otra problemática: la falta de equipo, como centrífugas y refrigeradores.
De acuerdo con los datos recogidos, la falta de operación durante varios meses de diversos aparatos provocó que ahora presenten fallas, por lo que se requieren técnicos de la empresa que los facilita en comodato, precisamente por la compra de reactivos, sin embargo la compañía se resiste a enviar a su personal hasta en tanto no se les pague el adeudo.
La explicación ofrecida cita la urgencia para adquirir al menos tres centrífugas, una de ellas que trataría los estudios de orina.
A finales del año pasado, literalmente brotó pus en la citada dependencia por presuntos malos manejos administrativos, lo que originó un paro laboral de la Sección 31 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, y se aceleró el despido del entonces secretario Omar Reynozo Gallegos.
A pesar de que el nuevo secretario, Jorge Sánchez Ibarra, ha tratado de imprimir otro giro en la dependencia, los reclamos por las carencias continúan, en especial de medicamento.
Respecto a la falta de aparatos para el área de laboratorio, se deduce que es poco probable que sea adquirido en lo que resta de la administración estatal.
Se conoce que si bien los reactivos nuevamente fueron proporcionados, la respectiva compañía ha advertido que cancelaría la entrega si no se cubren los adeudos. Tampoco ha enviado a sus técnicos para que reparen el equipo averiado.