Por Abisaí Barajas
Nayaritas, no se hagan bolas: Roberto Sandoval es el único que le garantiza el triunfo al PRI. Será el próximo Gobernador, puso el viernes en su Twitter la prestigiada consultora Gisela Rubach, la mujer que sabe todo sobre política y que le sabe de todo a los políticos. Con este tweet, desde algún lugar del País la profesional del marketing político-electoralhizo que en Nayarit dos que tres brincaran de sus asientos.
Y no es para menos. Gisela Rubach habla con conocimiento de causa. Toda una vida dedicada al análisis de la política y al comportamiento de las tendencias electorales, le dan la voz completa para hacer pronósticos acertados. En 1999 pronosticó que Antonio Echevarría sería Gobernador y así fue; lo mismo ocurrió en 2005, cuando aseguró que el sucesor de Toño Echevarría sería el priista Ney González.
Hoy que la señora Rubach dice que todas las encuestas indican lo inevitable, Roberto Sandoval, es el único; el PRI deberá sentarse a pensar, es de esperar que a muchos priistas les incomode el polémico tweeteo que desató una serie de debate en su espacio twittero. La comezón política de muchos se amplió a algunos muros del Facebook, como intentando desacreditar a la voz de la experiencia.
A esto se suma el hecho de que el pasado viernes Roberto Sandoval fue muy claro: no se va del PRI, a pesar de que otros partidos lo desean como su abanderado. Y de hecho, eso es lo que quisieran otros grupos políticos del tricolor, quienes ven en Roberto Sandoval una nueva corriente ideológica que tiene fuerza y empuje, capaz de hacerle honor al nuevo PRI, al PRI que muchos nayaritas y mexicanos esperan de nuevo en el poder.
Esta aclaración vino a buen tiempo, sobre todo si tomamos en cuenta que en las últimas dos semanas los ataques contra el edil capitalino con licencia fueron constantes, pero él, incólumne, asegura que no se saldrá del PRI, que este partido es su casa y que confía en que sabrá decidir bien quién será el candidato a la gubernatura para las elecciones constitucionales de este año. Cuando lo dijo se vio sereno, prudente y muy confiado.
No debemos ignorar que mediante presiones de diversa índole, grupos políticos del PRI pretenden que Roberto Sandoval se desespere y decida salirse del PRI. Pero la estrategia que traen, de dividir matemáticamente el juego, con la cual quieren dejarlo fuera de la jugada a toda costa, hasta ahora no les ha resultado. Entonces pues, amigos lectores, cualquier ataque, coletazo, acusación contra RS, será producto de esta guerra sucia en su contra.
Para fortuna de Roberto existen las preferencias electorales. Así lo indica la encuesta que hizo pública la semana pasada Berumen & Asociados en la página Nayarit en línea, la cual caló profundo en las corrientes internas del priismo nayarita, sobre todo en los líderes de las mismas, al saber que no hay vuelta de hoja, que el PRI deberá decidirse por Roberto Sandoval, o en cambio tiene derrota segura en las urnas el próximo 3 de julio en Nayarit.
UN TONTO SUEÑA
La historia del empresario radiofónico Alejandro Galván quizá muy pronto se venda en pequeños cuadernillos. Su odisea de incursionar en el mundo de la política le ha salida muy cara, y no sabemos si esa factura la paga de su bolso o del erario público. Quizá sus deseos locos de estar en los escenarios de la política pueden tener una explicación muy lógica, y esta es que le urge el fuero a partir de este año.
Alejandro Galván tiene más de un año en campaña y en todo este tiempo ha usado el nombre de la estación de radio en la colonia Burócrata Federal.A cualquier contador fiscal le resulta increíble que los eventos que hace y los regalos que reparte, sean producto de las ganancias de su estación de radio que sólo se oye en 500 metros a la redonda de donde se ubica, a pesar que él asegura que la señal se escucha en los 20 municipios de Nayarit.
Sólo Abelino Ramos está convencido de que Alejandro Galván será Gobernador pero de los indígenas que viven en la colonia Zitakua. Lo único que Galván se está ganando es un compendio de demandas ante los tribunales laborales, debido a que no les da seguro social a sus empleados y además les paga las quincenas a destiempo. De hecho, la primera quincena de enero, este viernes era día que aún no se las liquidaba.
¿Cómo puede alguien como Galván aspirar a gobernar una ciudad o un estado que requiere de miles de empleos, sobre todo cuando tiene en su empresa a empleados mendingándole el salario y prestaciones que son de ley? Pero él es de los mediocres que sueñan despiertos, y eso se lo dijo el mismo viernes la destacada consultora Gisela Rubach, con quien Galván intentó debatir vía Tiwtter.
Y es que a Galván le molestó el tweet de Gisela Rubach. Esta última habría pronosticado la gubernatura de Nayarit para Roberto Sandoval. Desesperado y como niño ignorado, Alejandro Galván retó: Yo voy a estar en la boleta. Y añadió: Un mejor Nayarit es posible () la esperanza muere al último. Fría y para ubicar en su lugar a Galván, Gisela Rubach reviró: Alejandro, la esperanza y la suerte es para los mediocres, la victoria se construye.
Entonces vimos la ausencia de Alejandro Galván en ese debate virtual que él mismo inició, al cual entró ignorando completamente que nunca debe debatir sobre asuntos electorales con expertos en la materia. No obstante, al suspirante le quedó claro que en otra ocasión, los especialistas lo volverán a ubicar en su pequeña y justa dimensión (que es algo así como un rincón de los escenarios de la política local).
No soy el único que opina que a Galván le debe quedar claro que si quiere resolver los problemas de los nayaritas primero deberá resolver las necesidades salariales de sus empleados, antes que le hagan una huelga por los bajos salarios que paga y las prestaciones de ley que evade otorgar a quienes le hacen el caldo gordo en la radiodifusora que, vale la pena recordar, no es de él. Por eso decía, esta es una historia de un tonto que sueña.
EL REVOLCADERO
Ya que hablamos de suspirantes ¿Ya sabrán los aspirantes a la gubernatura cuál es el Producto Interno Bruto? ¿Cuántos morimos y de qué? ¿Qué le falta al campo? ¿Qué nos daña de los gobiernos? ¿Cuántos habitantes somos ya? ¿Qué carreras profesionales requerimmos los nayaritas para ser más competitivos? Si no tienen al menos dos respuestas a estas preguntas entonces sí, estamos fritos