Por: J. Gpe Guerra Rivas.- Debido a los hechos violentos que se registraron hace algunos meses en el interior de esta capital, el ciudadano gobernador del Estado de Nayarit, Ney González Sánchez, en una medida desesperada para frenar el derrame de sangre de culpables e inocentes en la entidad, tomo la decisión de instalar una serie de retenes policíacos en las diversas entradas a la ciudad de Tepic, pretendiendo con esto detener los crímenes de los grupos de la delincuencia organizada que se disputan desde hace tiempo el control de la plaza para la compra venta, producción y trasiego de estupefacientes. Sin embargo esta medida al igual que otras que se han tomado han resultado del todo ineficientes e insuficientes.
Los criminales continúan haciendo de las suyas, los levantotes, los enfrentamientos entre los delincuentes y los asesinatos siguen a la orden del día.
La logística de los sicarios es pegar un golpe y replegarse para después de unos días volver al ataque y esto lo hacen con retenes policíacos o sin ellos, de tal manera que los ciudadanos están convencidos de que la medida desesperada del ciudadano gobernador por enésima ocasión no funciona y si provoca muchas molestias ya que en las horas pico, estos inútiles retenes detienen por horas el tráfico vehicular.