Por: José Miguel Cuevas Delgadillo
Los atentados terroristas del 9/11 sin duda marcaron un nuevo rumbo en la sociedad mundial y particularmente en la sociedad occidental. El auge de los estudios del fenómeno terrorista se vio en aumento. El estudio del terrorismo tomó nuevos parámetros de análisis para tratar de explicarse las motivaciones personales de los terroristas suicidas que participaron en este nuevo terrorismo islámico. Y es que el terrorismo religioso es más eficaz, letal y sofisticado, en términos de tecnología como también de ideología. El terrorismo religioso practicado por los simpatizantes de Al-Qaeda y el practicado por los palestinos e israelitas es muy diferente al terrorismo religioso de occidente. Inclusive el terrorismo político de occidente obedece a otras circunstancias. Es necesario entender los elementos que distinguen al terrorismo religioso panislámico y los elementos presentes en el terrorismo religioso de algunas sectas occidentales. Sin embargo, en términos generales el terrorismo conlleva un fin inmediato que es el causar terror a una multitud de personas tengan o no tengan que ver con algún conflicto religioso o político. En un artículo publicado hace algunos años en una revista mexicana el ex embajador y finado de México ante las Organización de las Naciones Unidades Adolfo Aguilar Zinzer definió el terrorismo como un fenómeno de odio, más no de un odio frenético, sino de un odio frío, paciente, calculador.
Odio que se manifiesta en la mayoría de los casos a gente inocente. El terrorista busca el terror y el impacto psicológico, al mismo tiempo que la destrucción del objetivo de una manera rápida y eficaz. El terrorista no mide las consecuencias de su acto, no tiene visión humanista, tiene en poca estima la vida de los afectados en el ataque. No se lamenta si entre los objetivos hubo niños, ancianos o mujeres embarazadas, esto no importa, lo que importa es expresar el odio ante la sociedad que se percibe como enemiga a la causa terrorista. Si en el atentado terrorista las muertes son numerosas es un claro éxito a la causa. Como anteriormente se digo el odio es un factor presente en el terrorista, sin embargo, ese odio lo pueden expresar personas con motivaciones de diferentes creencias religiosas, que se ha dado el caso y no uno. En este sentido, el terrorismo tiene variantes ideológicas bastantes complejas de identificar.
Recientemente Rusia sufrió un atentado suicida efectuado en el aeropuerto Domodédovo, el más grande del país, que dejó al menos 35 muertos y unos 170 heridos, al menos 40 de ellos graves, según informó el Comité Nacional Antiterrorista. Los primeros indicios muestran que los terroristas suicidas contaban con rasgos árabes, lo cual no está confirmado. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com