Por: J. Gpe Guerra Rivas
Vivimos en un País en el que de cualquier estupidez hacemos un escándalo y le damos importancia a las pequeñas cosas como si en ello nos fuera la vida misma, mientras que las cosas verdaderamente importantes pasan desapercibidas. Tal es el caso del pleito que traen los Perredistas y los Priistas por el Slogan de sus mugres alianzas. Nayarit nos Une como si fuera la gran cosa, de ese tamaño es la inteligencia de los estrategas de imagen de las estructuras de ambos partidos, desde antes de iniciar las campañas los actores políticos que encabezan estas fuerzas aliancistas ya están enseñando la mediocridad de sus propuestas, unos afirman que tienen varios años usando el llevado y traído slogan mientras otros afirman que fueron los primeros. El contenido real del mensaje debería ser. NAYARIT NOS UNE Y UN SLOGAN NOS DIVIDE. Dígame usted apreciable lector, si el slogan motivo del pleito no es incongruente de origen.
El pueblo de Nayarit esta arto de presenciar pleitos de esta naturaleza, pleitos estériles que no conducen a nada, sino a hundir aun más a nuestro estado en la mediocridad en el estancamiento de un desarrollo que ha base de propuestas y compromisos deberíamos impulsar. Pero no, preferimos perdernos en idioteces como este que viene al tema. Señores aliancistas pónganse a trabajar en un slogan mas congruente.
Pues ahí tenemos que ahora los Marthuchos en un acto desesperado por que la figura de la señora de los cojones nomás no levanta, sus ideólogos ahora pretender convertir en mártir a la Tigresa a falta de mayor cacumen para crear una base de propuestas que ayuden a levantar de ha deveras la imagen de Martha Elena García, sus brillantes asesores, le apuestan a la tenebra burda y barata y se ponen a soltar el borrego de que los levantones efectuados a ricos empresarios como fue el caso del restaurantero. Martín Pérez El Marlin y el intento de secuestro que finalmente terminó en un sangriento crimen en contra del también empresario y también familiar cercano a los Echevarria. Luis Mauricio Porras, Carlos Hernández Ibarría El Talibán Diputado perredista va ha fondo y señala que no lo puede probar ni lo asegura pero sospecha que el gobierno está detrás de todo esto.
El común de la sociedad opina que los delincuentes, que han demostrado que si están bien organizados, solo le están aligerando la talega de los centavos a los ricos, nada más les están quitando un poquito de lo mucho que ellos, los ricos, tienen. ¿Qué tanto es tantitiiiiito?.