La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) abrió un expediente de queja en contra de policías municipales y del titular de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Édgar Veytia, por un incidente en el que se vieron involucradas unas adolescentes que estudian en la secundaria Presidente Alemán, plantel ubicado en la esquina de las calles Allende y Veracruz del centro de Tepic.

El expediente es el número DH/049/2011 y fue iniciado el 31 de enero a petición de varias madres de las adolescentes, que reclamaron el trato que se les dio a sus hijas mientras estuvieron, ese lunes, en instalaciones de la corporación municipal.

Según datos recogidos, el traslado de las menores a instalaciones de policía se debió a que la mamá de una de ellas reclamó que su hija era golpeada por sus compañeras, al salir de clases, en el parque ubicado en las calles Allende y León.

Una de las menores involucradas explicó a este reportero que en realidad hay un grupo de amigas de la citada secundaria que en cada cumpleaños acostumbran mojarse, echarse harina y lanzarse huevos crudos. Añadió que el domingo 30, la familia de la adolescente que cumplió años le organizó una fiesta en instalaciones del sindicato de electricistas, y ahí el grupo de amigas le pidió permiso a la mamá de la menor sobre lo que ocurriría al día siguiente al salir de clases.

Al principio la señora nomás se reía, pero después nos dio permiso. Por eso fuimos al parque a mojarnos. Una amiga compró un kilo de huevo.

Sin embargo, ante la denuncia de una mamá, policías municipales acudieron al citado parque y llevaron a las menores a un cuarto de la corporación –aparentemente funciona como aula- y más tarde arribaron sus madres, que exigieron fueran dejadas en inmediata libertad.

La menor con la que habló este reportero dijo que no se les permitió hablar por teléfono de manera rápida.

Una mamá indicó que hubo maltrato hacia ellas porque se les cuestionaba, por ejemplo, su estado civil, y dado que alguna es madre soltera o divorciada, algún policía argumentaba que les estábamos dando una mala educación a nuestras hijas. No aceptaban que era un juego en la que todas ellas han participado.

Añadió que la propia menor que cumplió años insistía que ella estaba de acuerdo y que era una tradición entre amigas.

Respecto a Édgar Veytia, fue apuntado, señaló que se estaba en un caso de bulling y que podría remitir a las menores al centro para menores infractores.

La Comisión de Derechos Humanos ha solicitado un informe del caso a la Secretaría de Seguridad Pública para deslindar responsabilidades.

El asunto también fue presentado ante la Federación de Estudiantes de Nayarit (FEN).