Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Para los amigos políticos y empresarios en espera del destape para la candidatura, ha de ser en extremo desesperante amanecer cada día con la ilusión de ser el nominado a contender a presidente municipal o a gobernador del estado, máxime que cada día se empiezan a destapan o pueden descobijarse otros nuevos supuestos o pretensos en las largas filas de presuntos y después de pasar por esa etapa, prosiguen con la siguiente, que pudiera ser la definitiva, en la que él, o uno de los compañeros en la espera arrancará estafeta en la mano, disputándola con los contendientes de los demás partidos o coaliciones, la carrera final a la meta.

Pero existe otra difícil situación que tiene que sortearse y ésta es la de la ruleta rusa de los sicarios, que es tan real y peligrosa que no se puede soslayar o pasar por alto, ya que constituye una calamidad por la que todo mundo, en forma accidental o fortuita está sujeto a encontrarse, (sea político o simple mortal terrícola) debido a la situación que cada día se torna más espeluznante porque el asunto del crimen organizado ha trascendido nuestras fronteras y ahora lo relacionan los primos con los zetas y con la gente de Al Kaeda.

La verdad es que manejan un montón de billetes con el que pueden comprar no solamente voluntades y vidas, sino todo lo que se les antoje, y con más razón en un pueblo tercermundista en el que habitan más millones de seres humanos en la miseria que en la opulencia, (estos últimos nada más pueden ser candidatos porque mendigos no se pueden aventar) y que aparte de recibir el azote de los norteamericanos (con la guerra contra los indocumentados en su fase superlativa, han de padecer las inclemencias del clima reflejadas en unas heladas que le dieron al traste a las cosechas y que elevaron aún más el precio de la mayoría de los productos de la canasta básica y de pasada nos mantienen con un frío de la patada (por la noche) y un calor cuyos rayos del sol muerden a partir de las diez de la mañana.

Por todo lo anterior los apuntados en las listas de espera, tienen que guardar Control señores Control para no desesperarse y fingir como actor de cine o de teleculebrón, que no le afecta en lo más mínimo este suspenso tan desgastante (en lo anímico porque en cuestión de los centavos no los crean muy sueltos) ya que en lo que toca a gastos de pre-campaña sigue siendo la rola acostumbrada en todos los renglones, el no hay dinero pérate para cuando llegue de pérdis te voy a dar una chamba de burócrata con derecho a base inmediata, al cabo estoy bien parado con Águeda pero no te quedarás como el chinito

Pero esta etapa de espera es la más canija para los que a su vez andan de arrimados a los calenturientos y pelean de a de veras el supuesto hueso ofrecido; se conducen como iluminados tras el ilusorio hueso que según ellos les van a dar, pero alegan que ellos no quieren nada, solamente que llegue al puesto pretendido este o aquella persona que los va a redimir

En este escaparate de volubilidades, solamente les deseamos a todos que se les cumpla su capricho y que no se les vaya a atravesar una metralleta o una granada en su peregrino viaje hacia el poder