José María Castañeda
SANTIAGO.- Quien no se la acaba, dijeran los jóvenes de ahora es el vecino del poblado de la Presa, Pedro Hernández Santana, a quien apodan el mosco y se desempeña como repartidor de tortillas en la tortilladora del Pelón Alfaro, ya que según la descripción que hiciera el también promotor deportivo, Pedro Hernández, vendió una hectárea de tierra de cultivo en la suma de 100 mil pesos.
Lo anterior no tiene la menor importancia ya que cualquiera puede hacer con sus propiedades lo que quiera. Lo malo del caso fue cuando el Mosco para no dilapidar su dinero optó por entregárselo al sacerdote de Santiago, el ya conocido Padre Pepe, luego que el clérigo además de dedicarse a acopiar fríjol, también tiene una caja de ahorro. Sin embargo añadió el Pelón Alfaro, al paso de los días vecinos de Pedro Hernández, le dijeron que el dinero que le entregara al sacerdote, este lo aplicó en el pagó a productores que acopiaron su fríjol, y que debido a las consecuencias climatológicas, del pasado ciclo agrícola, eran y son muchos los acreedores que tiene el sacerdote, por lo que la esposa del mosco le pidió que retirara su dinero,
Y aquí empezó lo bueno ya que el Padre Pepe, le hizo entrega de un cheque por la cantidad de 100 mil pesos a mi repartidor de tortillas, mismo que salió botador, y cuando molesto acudió el hasta antes confiado depositario con el sacerdote este para calmar los ánimos le pidió que le regresara el cheque, entregándole a cambio un abono de 30 mil pesos, esta dádiva molesto más no al mosco sino a la esposa de este quien urgió a su marido para que le exigiera al Padre Pepe, la devolución total de su dinero cosa que hasta la fecha no ha logrado.
Por cierto el mismo Pelón Alfaro, expresó que otra persona disgustada con el sacerdote del templo del Sr. de la Ascensión es Luciano Lomeli, ya que el Cura aún le adeuda la suma de 90 mil pesos por concepto de varias toneladas de fríjol que entregará en el centro de acopio del representante de Díos en la tierra, y que aún no le liquida, sea por díos, con estos ministros católicos, al que por cierto un empresario de grandes vuelos del vecino estado de Sinaloa le quiere embargar alguna casitas dijo por acertó amable lector un adeudo de varias decenas de miles de pesos.