Por: Héctor Miguel Flores Nava

Por una mera casualidad, a mis manos llegó una encuesta que trata sobre la importancia y el impacto del delito de secuestro para la sociedad. En principio, la característica que presenta es que tiene fecha del mes de noviembre de 2010, es decir, dicho instrumento de medición estadística tardó tres meses en llegar a mi poder. Otra característica que llama la atención es que las hojas en que está impresa no tienen ningún membrete oficial, si tomamos en cuenta que la dependencia que lo promueve es la Coordinación de la Policía Federal en la entidad, y la Policía Federal en la Ciudad de México, según consta en los dos domicilios que aparecen en el cuerpo del texto introductorio.

En el apartado desarrollo del evento (secuestro), en su pregunta número uno dice: ¿Usted o alguno de sus familiares que viven en su hogar ha sido víctima del secuestro? Tiene dos opciones de respuesta, sí y no. Luego aclara: si su respuesta fue sí, por favor continúe con el cuestionario; si la respuesta fue no, pase a la pregunta 39. Es menester mencionar que el cuestionario tiene exactamente 39 preguntas, siendo la última la que dice: Si tiene algún comentario sobre el tema, por favor, anótelo. De entrada tenemos que, indudablemente, quienes no han padecido este flagelo quedan en la libre determinación de hacer sólo un comentario, o bien, no hacerlo. Dejando poca o nada de información sobre lo que opina del secuestro la persona encuestada. Situación que hace suponer que en lo general, la encuesta, como instrumento de medición, no aportará nada a la dependencia que la promueve.

La encuesta tiene, entre otras preguntas las siguientes: 2. ¿Usted o alguno de sus familiares que viven en su hogar ha sido víctima de secuestro? 3. ¿En qué año comenzó el secuestro? 4. ¿En qué mes comenzó el secuestro? 4. ¿Cuánto tiempo duró el cautiverio? 5. ¿En qué lugar fue privado de la libertad? 7. ¿Cuánto tiempo transcurrió antes de que los secuestradores establecieran el primer contacto? 12. ¿Cuál fue la exigencia o petición inmediata que hizo el secuestrador? 14. ¿Cómo se efectuó la negociación? 30. ¿La víctima fue liberada?

Quienes conocen de muestreos estadísticos saben que para que una encuesta pueda ser bien aplicada es necesario seguir una metodología, dicha metodología debe de contener las llamadas variables categóricas, mismas que se dividen en dos tipos, nominales y ordinales. Debe contener, además, las variables numéricas, tanto discretas como continuas. Las variables servirán como una escala de medición que a su vez se clasifican en nominales, ordinales y de intervalo. La encuesta como un instrumento de medición, en el caso que nos ocupa, viene a ser una encuesta de hechos y de opinión

Las encuestas de opinión tienen por objetivo averiguar lo que el públicoen general piensa acerca de una determinada materia, o lo que considera debe hacerse en una circunstancia concreta. Se realizan con un procedimiento de muestreo y son aplicadas a una parte de la población ya que una de sus ventajas es la enorme rapidez con que se obtienen sus resultados.

No obstante, las encuestas de opinión no indican necesariamente lo que el público piensa del tema, sino lo que pensaría si le planteásemos una pregunta a ese respecto, ya que hay personas que no tienen una opinión formada sobre lo que se les pregunta y contestan con lo que dicen los periódicos y las revistas. Es decir que éstas infieren o conducen a cierto resultado del cual se puede extraer una conclusión no necesariamente acertada.

Como profesional de la Economía, quien esto escribe prestó sus servicios profesionales en el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), institución del gobierno federal encargada de la realización de los Censos Nacionales, particularmente me desempeñé en el área de capacitación en Censos Poblacionales, Censos Agropecuarios, y Censos Económicos, experiencia que me permite saber que para la aplicación de una encuesta, ésta debe de hacerse con personal capacitado para ello, en la idea de que no haya el riesgo de un sesgo en la información, y que se capte información fidedigna de la población (muestra elegida). Situación que no es el caso de la encuesta en cuestión, pues ésta ha sido distribuida a manera de volanteo y, por lo tanto, no se podrá obtener información valiosa o representativa de la misma.

Por ello, el combate al secuestro ¿será una realidad, o estaremos dentro de una simulación?