Por Abisaí Barajas

Este viernes visité las instalaciones de la Confederación de Trabajadores de México, la CTM y me percaté del movimiento que le da vida a este edificio donde se han gestado grandes líderes y batallas por el poder. Hoy que vivimos un año electoral era normal encontrarme con viejos y nuevos líderes, todos ellos con un rostro de emoción y optimismo. A juzgar sus movimientos, se preparaban para un pronunciamiento especial que luego supe lo daría su secretario y líder general Eduardo Ruiz Arce.

Ya en la oficina del jerarca cetemista el movimiento de personas y el intercambio de diálogos entre ellas era mayor. Unos iban y otros venían, todos con algo que hacer y decir. Todos hablaban de política, de estrategias, de pendientes. Tenía que poner atención y cuidado a cada charla para poder entender lo que decían entre sí, hasta que me presenté con el líder estatal de la CTM, quien estaba reunido con otros dirigentes de sindicatos adheridos a la central obrera. Fue atento y me invitó a pasar a su oficina.

En principio me explicaba que ese movimiento en sus oficinas se debían a los preparativos de los diversos sindicatos federales y locales, pues participarán este mes en el Consejo Nacional de la CTM, que se desarrolla cada año por tradición en el mes de febrero. Pero además, la noticia que me daría a conocer sin duda estremecería a varios en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), pues me declaró en exclusiva que la fuerza cetemista se pronunciaría a favor del proyecto de Roberto Sandoval.

El líder estatal de la Confederación de Trabajadores de México me hacía ver que Sandoval Castañeda es el único perfil que garantiza la victoria al PRI en la próxima elección del 3 de julio, es por eso que todos los sindicatos que conforman este sector han decidido apoyarlo para que sea él quien los represente como su abanderado en la próxima contienda electoral. Lo que el resto de los aspirantes diga al respecto, parece no importarle a los cetemistas, que ven en Roberto Sandoval a un futuro aliado en sus luchas por mejorar su condición de vida.

El respaldo de la CTM a un proyecto político debe verse con seriedad pues estamos hablando de miles y miles de hombres y mujeres que a lo largo y ancho del estado promoverán por convicción, una nueva corriente política, un nuevo liderazgo y una esperanza de un mejor Nayarit en el que sean tomados en cuenta todos, desde los empresarios hasta ellos en su calidad de obreros. La participación de este sector no sólo implica conseguir más votos al PRI, pues esta vez serán parte del proceso al participar en candidaturas a alcaldías, sindicaturas, regidurías y diputaciones.

La CTM no se quiere equivocar ni de gallo ni de partido. Sabiamente hacen caso a los índices o instrumentos de medición mercadológica que en este caso son las encuestas, las cuales dicen que Roberto Sandoval será el futuro gobernador de Nayarit. Al menos es lo que pronosticó hace no muchos días la famosa y atinada mercadóloga electoral Gisela Rubach. Y haciendo caso a estas tendencias, la CTM y todos sus miembros quieren unirse y trabajar para que ese pronóstico se convierta en una realidad.

Eduardo Ruiz Arce, confiado en su declaración aseguró que Roberto Sandoval en estos momentos es el único de todos los aspirantes que puede garantizar el triunfo al PRI para que a la vez, este partido refrende su liderazgo en la entidad y se consolide como un partido triunfador. De este modo la fuerza cetemista es una de los muchos sectores y organizaciones que han comenzado a bendecir el proyecto robertista que promete una nueva era política en la que el servicio por el más necesitado está puesto como garantía.

Todo parece indicar que los obreros están convencidos de que a Roberto Sandoval sí le interesan los problemas de este gremio, y no sólo eso, sino la solución de los mismos. Y no es porque crean ciegamente en alguien al que sólo hay que darle la confianza, más bien creen porque han visto su trabajo reciente cuando fue legislador y cuando se desempeñó como alcalde de Tepic durante dos años, tiempo suficiente en el que demostró que cuando se quiere se puede.

En escasos dos años Roberto hizo más de lo que muchos esperaban y mucho más de lo que otros hicieron. Por eso en lo particular no me sorprende que su proyecto siga sumando y sumando cada vez más corrientes, sectores y organizaciones. Su natural liderazgo comienza a ganar terreno al interior del Partido Revolucionario Institucional (PRI) donde muchos líderes viejos que se oponían a su nominación, han comenzado a cuadrarse ante la figura de Roberto Sandoval. Son los nuevos tiempos, pues

SHARO EXPLICA

Este fin de semana la señora Sharo Mejía volvió a levantar polémica al interior del PRI tras el reciente apoyo de la Ola Roja al proyecto de Roberto Sandoval. Esta vez Sharo Mejía posteó en su página de Facebook unas palabras con las cuales explilcó las razones por las que tanto ella como su esposo (el Gobernador Ney González) optaron por impulsar a Roberto Sandoval Castañeda.

En ese posteo aclaró por enésima ocasión que no busca ser candidata a gobernadora ni a presidenta municipal, pues lo único que desea es que gane el PRI y que continuen los programas sociales que Ney ha impulsado en su gobierno. La ex presidenta del DIF Nayarit también detalló que en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI el único acuerdo que existe es asegurar el triunfo del PRI el 3 de julio y que en ese sentido, las encuestas favorecen a Roberto Sandoval.

Es así como vemos que sólo falta que otras corrientes del PRI entiendan el mensaje y en lugar de atacar al partido -que les ha dado tanto-, lo que deben hacer es ponerse a trabajar desde sus trincheras para no descuidar ningún frente, a menos que quieran jugar con dos cartas como lo han venido haciendo en los últimos dos procesos electorales. Sin duda hoy esas expresiones internas del PRI están a tiempo de definir con qué máscara quieren ir al baile.

EL REVOLCADERO

Si Julio Mondragón no tenía ninguna esperanza de convertirse en candidato a la alcaldía de Tepic por el PRI, con los recientes gritos que le propinó a su jerarca priista menos logrará su cometido. A Mondragón Peña se le olvidó que ante todo debió guardar compostura ante su dirigenta de partido, en lugar de lucirse como un feuano revoltoso al que sólo le importa gritar con tal de obtener lo que quiere. ¡Vaya sainete!