La percepción de México como un país con altos índices de violencia pegó al ramo turístico en la próxima temporada de springbreak. Sitios como Acapulco, Guerrero; Mazatlán, Sinaloa; y Puerto Peñasco, Sonora, registran una caída en el número de reservaciones por parte de los jóvenes estadounidenses y canadienses que tradicionalmente visitaban esas playas.

En el puerto guerrerense, contrario a las expectativas que tenían el año pasado las empresas turísticas, la temporada de springbreak será la más baja en los últimos años, coincidieron hoteleros y agencias de viajes.

En este estado donde la violencia se desató en días recientes —suman 145 asesinatos en 2011— la situación fue calificada de preocupante.

El periodo conocido como springbreak es la temporada vacacional de primavera en los colegios de Estados Unidos y Canadá, principalmente, e inicia a finales de febrero y culmina tras la primera quincena de marzo.

En los últimos días el gobierno de Estados Unidos ha emitido nuevas alertas a sus ciudadanos para que no viajen a ciertas zonas del país; éstas incluyen 18 estados. El año pasado, EU agregó a la lista de zonas de riesgo a Sinaloa, Sonora y Acapulco.

Ernesto Rodríguez, titular de la Secretaría de Fomento Turístico en Guerrero, criticó las alertas al referir que la violencia es general y no privativa de un estado.

José Cedano Galera, presidente del Colegio de Licenciados en Turismo de Guerrero, informó que las empresas que acaparaban 85% del turismo en esas fechas cancelaron todos sus paquetes por falta de reservaciones.

Los representantes de las compañías Student City y Student Travel, dijo, le comentaron que las ventas bajaron debido a la percepción de inseguridad que se tiene de Acapulco. Afirmó que sólo una empresa siguió con su oferta, misma que reportó bajas ventas.