José María Castañeda
SANTIAGO.- Varias han sido las opiniones que se han dejado escuchar sobre la forma de operar de la maestra Trinidad Antuna, como titular de la oficina de recursos humanos de la administración en turno y es que para nadie es desconocido que la seño Trini, como es ampliamente conocida siempre se ha caracterizado por ser una mujer con carácter.
Ese carácter demostrado ha sido bien recibido por las personas que conocen la forma de trabajar de la burocracia, quienes entran a laborar después de la hora que tienen establecida, y que además de que en el transcurso de las seis horas que laboran en la presidencia municipal salen constantemente a comprar antojitos a la calle e incluso muchas burócratas que se dedican a la venta de ropa aprovechan las horas de oficina, para mostrar su mercancía a sus compañeras, además de que salen de laborar con una hora o media hora de anticipación.
Pues bien la Seño Trini, se ha encargado de llamarle la atención a quienes infringen el reglamento de trabajo, aún que hay que reconocer que conociendo su temperamento en ocasiones pierde las formas lo que ha provocado que la burocracia se haga la victima y como es el caso en esta ocasión estén pidiendo por medio de su dirigencia que actúe en consecuencia en contra de quienes atentan contra sus costumbres (¡) es decir que no les diga nada por que se salen de trabajar antes de la hora de salida, o por que se dedican a vender ropa o perfumes en horas de oficina, por lo que ya andan presionando la dirigencia de la burocracia por que el presidente municipal reubique a la seño Trini, o que sencillamente la corran. Pero no nada más los trabajadores del sutsem quieren ver fuera a la maestra Antuna, sino que hay funcionarios como es el caso del Dr. Amado Zepeda García, anda en plena campaña en contra de la directora de recursos humanos y responsable de los eventos cívicos del ayuntamiento ya que nos toco sorprenderlo en la sala de cabildo acusándola ante los regidores de ser una acaparadora de chambas, argumentando que era maestra jubilada, era la directora de recursos humanos del ayuntamiento y era también la responsable de los eventos cívicos de la administración por lo que agregaba en su perorata que no era posible que una sola persona tuviera tres trabajos diferentes.
Y pues que tenga uno o dos o incluso tres trabajos una sola persona no es pecado si tiene capacidad para hacerlo, y en opinión muy personal del reportero la maestra Trinidad Antuna, ha demostrado que no nada más puede con el paquete si no que se da tiempo para poner a trabajar a los haraganes amparados por la sombra acuachadora del sutsem seguiremos informando: