Las bandas criminales que se disputan el control en el estado, y en especial en Tepic, tal pareciera que ya no sólo buscan anular a sus enemigos, sino que ahora cada cual va implantando nuevas formas de ejecución.
Es decir, a ver quien mata más feo.
El lunes, las dos cabezas dejadas dentro de tinas metálicas, en un puente por la salida de Tepic rumbo a Mazatlán, acompañadas de verduras, salsas, refrescos, así como manos y pies de las víctimas, simulando un pozole, representó, aquí, una nueva forma de anunciar un homicidio por el crimen organizado, por decirlo de alguna forma.
Ayer, a otros dos cadáveres encontrados por el rumbo de Trapichillo –poblado ubicado cerca de la autopista Tepic-crucero de San Blas-, también les fue arrancada la cabeza, aunque éstas fueron dejadas ahí, junto a la otra parte de sus cuerpos.
Otro dato escalofriante: se cree que las cabezas de las tinas habrían sido arrancadas cuando las víctimas ya habían fallecido, puesto que tenían un balazo cada una, sin embargo los cuerpos hallados en Trapichillo habrían sido decapitados en vida. Ello se deduce porque había mucha sangre en el lugar y porque los cortes en el cuello no fueron parejos, por la evidente resistencia de los agraviados.
LOS MÚSICOS, LIBRES
Por cierto, un Juzgado de Distrito decretó la liberación de los integrantes de una banda de música que el sábado 26 de febrero fueron detenidos en Xalisco, mientras amenizaban en una fiesta donde se encontraban presuntos narcotraficantes.
La liberación de los músicos -12, aunque la mamá de uno de ellos dijo saber que falta uno por abandonar la prisión- se produjo el martes ocho, cuando el juzgado federal les dictó auto de formal libertad por falta de elementos para procesarlos.
La delegación en Tepic de la Procuraduría General de la República los había consignado por los delitos de delincuencia organizada, portación de arma de fuego, posesión de cartuchos, acopio de armas de fuego, robo de vehículo y placas sobrepuestas.