Por Lupepera, la más lépera

Te escribo la presente, esperando que estés muy bien, mi vida, que yo también, luego, paso a decirte lo siguiente: Fíjense que andaba apurada con un dinerito pa’ ayudar en su campaña a mi Temo, que anda metido en la política y que me acuerdo que vinieron a visitarme una pareja de individuos, muy guapetones por cierto, y que me empiezan a lavar la piedrita pa’ que me la tragara todita, porque andaban promoviendo unos créditos inmediatos y en chinga, pa’ la gente necesitada y jodida como yo. Y pues ándeles que se me ocurrió presentarme en el domicilio que me indicaron, aquí en Tepic. Es una casa de prestamos inmediatos donde te financian tu mendingues de forma muy independiente y te prometen el cielo y las estrellas para que te encharques en chinga con un dinerito que sabes que te cobraran por vida y media y parte de tu segunda generación. Pues bien, cumplí con los requisitos que me pidieron (que son mínimos) y en menos que canta un gallo mudo, me entregaron mi lana. Como que no me latió el día que me la entregaron, porque hasta mochos me dieron los 3 mil pesos que solicité, y les digo que mochos porque me rebajaron así nomas, en mi primera entrega disque un costo por papelería. ¡Papelería mis huevos! Y miren que no tengo A partir de ese momento sentí que todo iba a ser pura robadera hacia mi bolsillo. Pero como andaba urgida con la lanita y de caliente con mi viejo, pues no tuve otra que quedarme calladita. Total que inicie a pagar las eternas quincenas que me asignaron. Muy cabalmente me presentaba a pagar en los días que acordamos y que pusimos en el contrato. Yo, para disque juntar puntos buenos con estos cabrones, se me ocurrió adelantarme en los días de pagos pa’ que vieran que tengo ganas de liquidar mas rápido. Pero pues parece que tienen cerebro de caca de gallina que ni siquiera lo tomaron en cuenta. ¡Ah! Pero eso sí en la quincena que me atrase tantito, empezaron a chingar a su madre con llamada tras llamada chingue y chingue y tempranito a mi celular y a mi casa pa’ que fuera a pagar. Y por si acaso esto no fuera suficiente, todavía me multaron cobrándome más de lo que abonaba, porque me había atrasado. Les digo que mis pagos adelantados nunca los tomaron en cuenta estoy weyes. Y por su pollo, que esto no te lo mencionaron al momento de que estuve siendo enredada pa’ que firmara. Total que me puse al corriente con los pagos y juré no volver a atrasarme pero tampoco a adelantarme pa’ pagar. Adjunto a una carpeta que me entregaron pa’ que lleve el record de mis pagos, me entregaron una tarjeta de plástico para que puedas disponer de dinero en un cajero automático que tienen en su mismo domicilio (¡Hay que esplendidos!, me dije yo muy agradecida por el detalle), y un día que andaba bien bruja y de pata de perro por el centro, que se me ocurrió disponer de 200 pesitos pa echarme una torta y un refresco. Qué lejos estaban ellos de merecerse ese agradecimiento; cuando me enteré en mi siguiente estado de cuenta que me dieron, que esos 200 pesos se habían convertido en casi el total de lo que llevaba ya pagado y que me vuelven a subir la cuenta y hasta a más de lo que yo había pedido a principio. ¡No mamen!, ¿Cómo es posible que eso ocurra? Se me duplicaron los intereses. ¡Pinches ladrones! Lucran con la necesidad y la ignorancia del pueblo y todavía te roban a ojos vistos. Pero como dice el comercial en la tele de la CONDUSEF: Esas son empresas particulares que hacen prestamos a diestra y siniestra que no están regidas por este organismo de gobierno. ¿Cómo es posible entonces que si no están regidas por una autoridad, las dejen hacer con la gente jodida lo que les dé su puta gana? ¿Qué acaso no solicitaron una licencia para poder operar o mejor dicho robar? Si no contamos con nuestras autoridades pa’ que regulen este tipo de negocios que explotan al necesitado, entonces las cosas se van a poner en un futuro color de hormiga. Que por cierto ya hace falta. La neta. Y mientras los méndigos que sigan endeudándose a costa de cabrones ratas de dos patas. Cualquier información relevante que deseen que se anuncie muy al estilo de doña Lupépera, háganmela llegar a este correo y con gusto la haremos parte de mis chismes informativos: lupepera@gmail.com