A las puertas del templo del Sagrado Corazón, el diácono Encarnación Cruz Langarica Tapia comenta a este reportero que no le es fácil oficiar una misa así, con el cuerpo del niño César Alejandro Cobos Mendoza, de cuatro años de edad, acribillado la madrugada de anteayer por un grupo de sujetos.
También le pedí a Dios ayuda para encontrar las palabras precisas que den en el tino.
Unos minutos después, a las 11 de la mañana el cuerpo fue llevado a la iglesia en un ataúd blanco, familiares en llanto, igual las maestras del jardín de niños Estefanía Castañeda –César Alejandro cursaba el segundo grado-.
También acudieron mamás con niños de ese plantel, acompañadas de ellos, con globos para despedir al compañero de escuela.
Langarica Tapia habló del perdón. Y repitió la interrogante que es una constante: ¿qué les hizo César Alejandro? siendo un niño sin pecados, inocente.
En la parte final de la misa, la maestra del pequeño tomó el micrófono. La voz quebrada, habló del gran vacío que la muerte de César Alejandro deja en su grupo, en la escuela. Te llevaré siempre en mi mente, siempre recordaré los momentos que estuvimos juntos. Tus compañeros también te extrañarán.
La maestra hizo un último pase de lista, nombrando a cada uno de sus alumnos. Al final mencionó el nombre de César Alejandro Cobos Mendoza. Los asistentes a la misa repetían el nombre. Un aplauso despidió al menor.
QUEREMOS PAZ
El templo del Sagrado Corazón está a unos metros del jardín de niños Estefanía Castañeda, ubicado por la avenida Allende.
Precisamente esa calle tomó la carroza. Afuera del plantel, las maestras, madres y padres de familia con algunos de sus hijos mostraron cartulinas con el mensaje QUEREMOS PAZ, QUEREMOS PAZ, CÉSAR ALEJANDRO.
La carroza se detuvo un minuto. La estampa con las maestras ahí queda, como una muestra por el dolor e impotencia a que se ha llegado por el nivel de criminalidad. Como una exigencia a las autoridades.
Por cierto, no estuvo presente ningún funcionario de educación, de seguridad.
Luego, la carroza siguió hacia el panteón Jardines de San Juan.
COMANDANTE FUERA DE PELIGRO
Por otra parte, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) informó que el comandante que la noche del miércoles sufrió un atentado a balazos, mientras conducía una camioneta Suburban por la avenida Zapopan, a la altura de la colonia Puerta de La Laguna, está fuera de peligro.
Las lesiones que presentó, no ponen en riesgo la vida, citó la dependencia.