Por: Héctor Miguel Flores Nava
Durante los más recientes días, ha sido tema de conversación recurrente en los diferentes círculos sociales cuales serían los mecanismos para determinar las candidaturas formales al interior de las coaliciones partidistas, con miras a la elección de julio en nuestro estado.
Primero fue la Coalición Nayarit, paz y trabajo quien dejó entrever que la selección de su candidato a gobernador sería por la vía del sondeo, mecanismo utilizado como herramienta de consulta, y el día de ayer miércoles, la coalición Nayarit nos une dio a conocer en su convocatoria, la cual se publicará el próximo 19 de marzo, que el mecanismo que ellos utilizarán será el de la encuesta, decisión tomada desde el Consejo Político Nacional del Revolucionario Institucional, al enterarse de la irreconciliable pugna y la gran división al interior del Consejo Político Estatal.
Seguramente la opción de la encuesta provoque en el ánimo de la gente plantearse una serie de interrogantes sobre ¿A quiénes se encuestará? ¿Quién realizará dicha encuesta? La intencionalidad de la aplicación de dichas herramientas de consulta quedará garantizada, en la medida de que se contrate para dicho fin una empresa encuestadora externa (al estado de Nayarit) de solvencia moral y de prestigio.
Sin embargo, al parecer el objetivo de la consulta sólo se circunscribirá en ambos casos (las dos coaliciones más fuertes) a ver las preferencias electorales sobre los precandidatos que buscarán la gubernatura del estado, dejando de lado lo concerniente a alcaldes, diputados locales y regidores por las diferentes demarcaciones, situación que nos plantea que esta opción de consulta no garantizará la unidad al interior de las coaliciones, pues dejará al libre albedrío de las cúpulas partidistas la designación de sus candidatos a esos puestos de representación popular, poniendo en riesgo la tan anhelada unidad que se busca blindar con las encuestas.
Lo que sí es un hecho es que a partir de ahora y durante las próximas semanas, la ciudadanía nayarita verá todo un bombardeo de propaganda en medios impresos y electrónicos, de los diferentes precandidatos de todas las coaliciones en la realización de sus precampañas, en la búsqueda del voto mediático que esto puede acarrear. Cabe mencionar que la encuesta de la coalición Nayarit nos une se aplicará del 12 al 17 de abril, misma que arrojará resultados el día 18 para dar a conocer la preferencia de esa opción electoral.
Según declaraciones hechas por el dirigente del partido Verde Ecologista (coalición Nayarit nos une), ellos ya tienen pensada la designación de sus candidatos para los municipios que previamente han negociado al interior de su coalición, es decir, ellos lo harán por designación.
La encuesta viene a ser una técnica de investigación social que permite conocer las opiniones y actitudes de una colectividad, por medio de un cuestionario que se aplica a un reducido grupo de sus integrantes al que se denomina muestra. Esta técnica será la que se use para definir las candidaturas formales de las coaliciones para el próximo proceso electoral en Nayarit.
Quienes no han estudiado estas disciplinas cuestionan la validez de esos datos, argumentando que lo que dicen unos pocos cientos de personas no permite saber lo que opinan cientos de miles de ellas y elucubran acerca del tamaño de la muestra, su confiabilidad y otra serie de temas.
Tendríamos una muestra perfecta si se logra hacer un sorteo en el que todos los electores del estado tuviesen exactamente la misma posibilidad de ser entrevistados. La mejor muestra sería fruto del azar más completo, esto se facilitará en la medida de que la empresa encuestadora se base, para la aplicación de la encuesta, en Áreas Geo-estadísticas Básicas (AGEB) que no es otra cosa más que la división geográfica mínima empleada con fines estadísticos.
En la práctica, esa igualdad de posibilidades no se da. Es más fácil encuestar a los habitantes de la ciudad que a los campesinos, a los de los barrios de clase media que a los de clase alta, etcétera. En la medida en que el azar total no funciona, los encuestadores deben de tomar una serie de medidas técnicas y hacer muestreos aleatorios para que no sean entrevistados solamente los que tienen más posibilidad de serlo.
Las encuestas electorales están en el ojo de la polémica electoral contemporánea. Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos tenemos temores frente a los instrumentos que parecen predecir el futuro. Esta tensión instintiva, sumada a las pasiones de la lucha por el poder, forma una mezcla explosiva que detona en cada campaña electoral
Las encuestas son conocidas por el escándalo que produce en las campañas la publicación de la simulación electoral, que es una pregunta del formulario que averigua cómo votarían los ciudadanos si las elecciones fueran el día en que se realiza la encuesta. Los candidatos se obsesionan por esa pregunta. Los porcentajes producen polémicas estridentes. Unos dicen que según sus encuestas ganan, otros que las encuestas publicadas son falsas, otros que no creen en las encuestas.
Las proyecciones que se pueden obtener de la encuesta han puesto el foco de la polémica en lo intrascendente y no en lo de fondo. Las encuestas son muy útiles para ganar una elección si se usan como lo que son: una técnica de investigación. Su fuerza está en la cantidad y calidad de la información que proporcionan a quienes elaboran las estrategias electorales.
En una época en que la democracia se ha ampliado, una campaña electoral necesita conocer lo que opinan los ciudadanos comunes acerca de los más diversos temas. La única forma de hacerlo es mediante de la investigación científica y la herramienta privilegiada de ese tipo de investigación es la encuesta electoral3.
Quienes conocen de muestreos estadísticos saben que para que una encuesta pueda ser bien aplicada es necesario seguir una metodología, dicha metodología debe de contener las llamadas variables categóricas, mismas que se dividen en dos tipos, nominales y ordinales. Debe contener, además, las variables numéricas, tanto discretas como continuas. Las variables servirán como una escala de medición que a su vez se clasifican en nominales, ordinales y de intervalo. La encuesta como un instrumento de medición, en el caso que nos ocupa, viene a ser una encuesta de hechos y de opinión
Las encuestas de opinión tienen por objetivo averiguar lo que el públicoen general piensa acerca de una determinada materia, o lo que considera debe hacerse en una circunstancia concreta. Se realizan con un procedimiento de muestreo y son aplicadas a una parte de la población ya que una de sus ventajas es la enorme rapidez con que se obtienen sus resultados.
No obstante, las encuestas de opinión no indican necesariamente lo que el público piensa del tema, sino lo que pensaría si le planteásemos una pregunta a ese respecto, ya que hay personas que no tienen una opinión formada sobre lo que se les pregunta y contestan con lo que dicen los periódicos, las revistas, o la propaganda en general. Es decir que éstas infieren o conducen a cierto resultado del cual se puede extraer una conclusión.
Como profesional de la Economía, quien esto escribe prestó sus servicios profesionales en el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), institución del gobierno federal encargada de la realización de los Censos Nacionales, particularmente me desempeñé en el área de capacitación en Censos Poblacionales, Censos Agropecuarios, y Censos Económicos, experiencia que me permite saber que para la aplicación de una encuesta, ésta debe de hacerse con personal capacitado para ello, en la idea de que no haya el riesgo de un sesgo en la información, y que se capte información fidedigna de la población (muestra elegida).