Por: Alfredo López Tovar.- Lo más seguro es que sea la ignorancia y la ambición de algunas personas por hacerse de tierras que no son aptas para la agricultura, pero si para rentarlas o venderlas como potreros como ya ha sucedido en el pasado, lo que ha estado afectando severamente la flora y la fauna del Palapar que hoy en día esta agonizando por la tala indiscriminada de cientos de arboles que son utilizados para cercar el terreno del cual se han estado apoderando en estos últimos años.
Quienes más daño le han estado haciendo al la reserva ecológica que es patrimonio de toda la humanidad, son los ganaderos de esa localidad y otros municipios colindantes a la misma, los cuales se han apropiado indebidamente de predios que talan y queman para proteger su ganado que pisotea y se come las palmeras de coco que apenas están germinando naturalmente en el Palapar.
Lo más monstruoso e imperdonable, es que los depredadores del Palapar de Tuxpan ya están gestando para este tiempo de calores, un gran incendio con los cientos y cientos de hojas de palmera que fueron cortadas con toda la intención de que una vez ya secas les prendan fuego, acabando así con las pocas hectáreas que aún quedan del Palapar, donde recientemente vimos en nuestro recorrido con el personal del Comité de Vigilancia Ambiental participativa del municipio de Tuxpan; que personas sin principios, sin valores y sin un respeto por la naturaleza, han derribado cuantiosos arboles con una antigüedad de 100 y hasta de 400 años, los cuales los utilizan para venderlos como madera o para estantes en los terrenos donde se han estado extendiendo.
Por si esto fuera poco, el Palapar se ha convertido en un basurero para algunas personas que con su actuar están contribuyendo a la desaparición del mismo por las cientos y cientos de bolsas y botellas de plástico que arrojan a la reserva ecológica, los cuales pueden funcionar como combustible en el momento que alguien arroje una bachicha de cigarro o un cerillo de manera intencional.
De las autoridades federales de la PRODFEPA, SEMARNAT, CONAFOR y otras del medio ambiente, se espera que con esta denuncia actúen con todo el peso de la ley, pues de otra forma no se les dará un verdadero escarmiento a quienes están afectando severamente nuestro entorno ecológico del cual todos somos responsables de preservarlo para las próximas generaciones.