El cáncer de colon es una enfermedad maligna que se ha incrementado al menos tres veces el número de casos en la última década. Ocupa el primer lugar en tumores malignos del aparato digestivo, pero si se detecta en etapas tempranas es curable, informó el coordinador de gestión médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, Ignacio T. Cano Hernández.
Los malos hábitos alimenticios, como el consumo frecuente de carne, grasas de origen animal, productos refinados bajos en fibra, aunado al sedentarismo y a la poca actividad física, son algunos de los factores predisponentes que pueden originar el cáncer de colon, toda vez que el bajo consumo en fibra resulta en un tránsito lento del colon y estreñimiento, en que la materia fecal está en contacto por más tiempo en las paredes del colon que ocasiona cambios degenerativos hasta llegar a producir la enfermedad.
El especialista recomienda un nuevo enfoque en la cultura de prevención de esta enfermedad en donde se incluya una rutina de actividad física y en la alimentación, un cambio de hábitos para ayudar a organismo a evitar esta terrible enfermedad, que de acuerdo a información del Instituto, presenta una incidencia de más de 6 mil casos cada año aproximadamente.
El consumo de frutas es rico en fibra (manzana, pera, piña, etc.) y verduras verdes (lechuga, brócoli, espinacas etc.), sobre todo, dará como resultado la presencia de más fibra y en consecuencia un mejor movimiento de colon disminuyendo el riesgo de estreñimiento y sus consecuencias.
Sin embargo, es muy importante identificar algunos factores de riesgo que pueden propiciar la presencia de esta enfermedad, como son: familiares con antecedentes de cáncer de colon, edad entre los 40 y 50 años si presentan molestias, pólipos, dolores, cambios en el ritmo intestinal.
Ante la presesencia de algunos de los síntomas que se mencionan se debe acudir con su médico para que le realice el estudio de sangre oculta en heces para prevenir y descartar este padecimiento.
En caso de un resultado positivo, el mismo médico indicará otra serie de estudios como: exploración física (tacto rectal), rectoscopia o colonoscopia de acuerdo a los datos del primer estudio. El mismo resultado, será enviado al médico oncólogo, gastroenterólogo y/o cirujano, para que descarte o confirme patología maligna.