Por José María Castañeda.- Hará algunos 5 años cuando se suscitó una tragedia en este Valle de Ixcuintla, luego de que vecinos de la calle Juárez, entre las calles Galeana, y Guerrero, se sorprendieron al ver como el cuerpo del profesor Sergio Camarena, quien era además instructor de aeróbic, yacía muerto en medio de un impresionante charco de sangre.

Las investigaciones al respecto no se hicieron esperar por lo inhumano del crimen ya que las paredes al igual que la ropa de cama, estaban totalmente llenas del liquido endémico, y no era para menos ya que al mencionado profesor de la escuela Juan Escutia, lo habían matado a golpes, y el criminal remató su obra clavándole en el tórax un desarmador.

Pues bien luego de las indagatorias se supo que el presunto asesino había sido el joven Jesús Orozco, mencionándose luego que el crimen había sido de índole pasional, pues bien, el presunto implicado estuvo internado por espacio de dos o 3 años en la cárcel de esta ciudad relataría para el reportero una hermana de este de nombre Esmeralda Orozco, quien añadió a nosotros sin enterarnos siquiera las autoridades policíacas decidieron enviarlo al Cereso Venustiano Carranza de la capital del estado, lo que nos dificultaba acudir a visitarlo ya que carecíamos de dinero para enfrentar los gastos de traslado y viáticos, por lo que fue hasta el pasado sábado cuando nos informaron que mi hermano estaba seriamente lesionado internado en el hospital general de Tepic, tras haber recibido una golpiza por parte de un grupo de internos el pasado martes que lo dejó inconsciente encamado en la enfermería del penal por dos días, donde al ver la gravedad del interno, el personal médico finalmente decidió trasladarlo al hospital general donde sin recuperar el conocimiento falleció el sábado.

Mi madre esta totalmente destrozada dijo Esmeralda Orozco, ya que nosotros fuimos enterados el domingo por la mañana y a la fecha y hora ayer lunes 14:45 horas es tiempo que no nos entregan el cadáver para su velación y posterior inhumación, no es justo, dijo impotente la joven en el exterior de su humilde vivienda enclavada en la colonia los Pinos de esta ciudad mi hermano estaba pagando su condena ciertamente cometió un error, pero estaba purgando su condena en el Cereso de Tepic, a donde lo trasladaron sin siquiera avisar a sus familiares, nosotros como familia queremos que se investigue que es lo que realmente sucede en el interior del penal de Tepic, mi hermano apenas contaba con 31 años de edad era relativamente joven, por eso nos pronunciamos por que se investigue su asesinato y se castigue a los responsables, ya que mi madre está deshecha, nosotras no tenemos dinero, y quizá esa sea la causa por la que a más de 24 horas de la muerte de mi hermano, ni siquiera tenemos el consuelo de tenerlo en casa para poder velarlo dentro de nuestras posibilidades económicas de manera decente eso es lo que más nos duele que se nos discrimine por ser pobres dijo Esmeralda Orozco, al concluir la entrevista que en medio de su inmensa pena nos concediera la tarde de ayer.