Por José María Castañeda


SANTIAGO.-A punto de ser embargada se encuentran las recién estrenadas oficinas de la junta de sanidad vegetal según pudimos enterarnos la mañana del día de ayer, por parte del personal técnico de la misma oficina.

Las fuentes que obviamente pidieron el anonimato para acceder a la entrevista manifestaron que todo comenzó en el periodo de Marcelino Contreras Rodríguez, quien aprovechando el cargo metió a trabajar a uno de sus hijos, de quien por el momento omitiremos su identidad mismo que al término de la administración de su padre pretendió continuar en el cargo, al entrar como responsable el ingeniero José Luís Jiménez Padilla, quien luego de una pequeña dificultad con su antecesor Marcelino Contreras, al negarse este último a entregar unas trampas para la mosca de la fruta que tenía en su poder decidió suspender de su trabajo al vástago de Contreras Rodríguez, quien de inmediato opto por acudir a la junta de conciliación y arbitraje en donde interpuso una demanda laboral por lo que considero despido injustificado.

Por su parte el nuevo titular en aquel momento Jiménez Padilla, no le dio continuación a la demanda laboral por la falta quizá de un buen asesor, por lo que como era de esperarse conciliación y arbitraje emitió un laudo donde obliga a la junta de sanidad vegetal a pagar poco más de 300 mil pesos por concepto de salarios caídos, así como emite un requerimiento para que el empleado despedido sea reinstalado en su puesto de trabajo, Por lo que finalmente quien puso el grito en el cielo fue el nuevo presidente de la junta de sanidad vegetal Ing. Fernando Ortega Herrera, ya que lo están obligando a pagar la suma de dinero anteriormente descrita so-pena de ser embargadas las oficinas del mencionado organismo así como a reinstalar en su puesto de trabajo, a la persona despedida.

La situación en el campo anda mucho muy crítica dijo Ortega Herrera, al ser entrevistado no tenemos dinero para pagar la suma que señala la junta de conciliación, yo hable tras consultar con un abogado la suma a la que se hacia acreedor el demandante y este mencionó que no era mayor a los 25 mil pesos, por lo que añadió el entrevistado hablé con el hijo de Marcelino, para hacerle ver que las oficinas de sanidad vegetal no eran empresas que generan utilidades, aquí las directrices no tenemos un sueldo base ejemplificó Fernando Ortega, por eso te ofrezco dijo 40 mil pesos y quedamos en paz, sin embargo ahora es el abogado el que quiere que se cumpla el laudo emitido, de lo contrario amenazó con embargar las oficinas de sanidad vegetal, así las cosas en este organismo dependiente del agro.