*Sin embargo oculta el nombre de la empresa que daña el ambiente y el sitio donde esta la construcción
Por Luis Chávez López
Los trabajos de construcción de una granja camaronícola que se levanta en una zona de humedales en Nayarit, fueron suspendidos por inspectores de la Delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), por afectar 2,500 metros cuadrados de mangle negro (Avicennia germinans), especie arbórea enlistada en la NOM-059-Semarnat-2010 bajo la categoría de Especie Amenazada.
La intervención de la Profepa en este caso se dio a fin de atender una denuncia telefónica del Delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), quien, a su vez, la había recibido de un diputado local, quien señalaba la existencia de actividades de construcción de la granja dentro de un ecosistema de manglar y en zona de humedales.
Al acudir al lugar denunciado, el personal de la PROFEPA encontró que, en efecto, la citada granja se ubica dentro de la Biosfera Marismas Nacionales, que es una Área Natural Protegida (ANP), y que estaba dañándose al ecosistema de manglar y al de selva baja colindante con el mismo, por lo que de inmediato se apercibió al responsable de la obra de que no continuara con los trabajos de remoción de vegetación y movimiento de tierras.
Hoy se realizará la visita de inspección formal en materia forestal e impacto ambiental y al término de la misma se dictarán las medidas de seguridad y correctivas correspondientes, máxime que ya la obra lleva un avance de un 30% en la construcción de los estanques, que ocupan aproximadamente una superficie de una hectárea, lo que ha ocasionado severos daños al ecosistema de manglar que sostiene la biodiversidad y pesquerías de habitantes locales.
Como se sabe, el pasado primero de marzo entraron en vigor las modificaciones a la NOM-059, por las cuales las cuatro especies de mangle que hay en el país: el rojo (Rhizophora mangle), el negro (Avicennia germinans), el blanco (Laguncularia racemosa) y el botoncillo (Conocarpus erecta), pasaron de la categoría de protección especial a la de especie amenazada.
Como siempre la Profepa ocultó el nombre de la empresa y de los propietarios responsables de la construcción de la granja camaronícola que supuestamente estaba causando este daño ambiental, no indica que multas o sanciones que aplicara y no ubica el sitio exacto donde se localiza esta obra.