Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Quienes tuvimos el gusto de conocer al Patriarca, don Máximo Venegas, sabemos qué es la bohemia, la amistad, el chúpe, el bailongo, la alegría, la camaradería, el placer y la vacilada en toda su expresión, porque fue uno de los principales fundadores del Rompimiento de la Feria de Santiago Ixcuintla, (hace cincuenta y un años) y de los Maridos Oprimidos, con su peculiar camioneta La Muzulunga y su eterno escudero Miguel El Chirel Ramos.

Sucedió que dentro del grupo que integraba el Club de Los Maridos Oprimidos que se reunían en el taller de Máximo ubicado en la calle Allende (a la pura subida del Cerro Grande) para echar la copa y carcajearse a morir contando charras, bailando y festejando con cualquier pretexto, casi a diario se hacía la coperacha para la botella o para el cartón de cerveza y en uno de esos días se encontraron: David El Tachis García, Adolfo El Negro Uribe, Roberto Macías El Ranas, Félix El Güilotas Guerrero, Juan Romero El Pirulero Ibarra y Máximo, acordando hablar con los del Comité de la Feria para plantearles la idea de iniciar un festejo que podría llamarse el rompimiento del evento, organizando un desfile de carros alegóricos y una pisteada general con bandas de música al frente y toda la cosa, que marcara el principio del mismo, bajo la supervisión de las autoridades, para evitar desmanes.

Consiguieron el auspicio (con el apoyo de la Cervecería del Pacífico) de los primeros carros alegóricos y gracias al ingenio y picardía de los socios, se integraron aquellos carros inolvidables que representaban distintos pasajes de la Historia, como por ejemplo aquel en que iban cocinando a un cristiano en una gran olla, dentro de ella metieron al Canino y de explorador con saracoff y botas, iba don Manuel Camacho y bailando al son de una huaracha que se reventaba el incansable Farinas, siendo muy aplaudido por el público asistente que desde un principio asistió en gran número al curioso desfile que con el tiempo se ha convertido en parte de la historia de la Feria, por su gran aceptación y proyección, al grado de ser uno de los más populares en este tipo de festejos. El popular Rolón lo presidió muchos años.

Esto se inició en 1960, y a la fecha se celebran 51 años del Rompímiento, pero a causa de la influenza se suspendió un año y por ello ahora se festejaran los primeros cincuenta´s.

Control Señores Control Más o menos es lo que recuerdo de importancia de esta aventura de un grupo de alegres bebedores que se transformó en una tradición de mi pueblo de banquetas viejas.

Este evento está lleno de anécdotas y peripecias. En el próximo artículo de la Feria, publicaremos más cosas y la fotografía de los fundadores del rompimiento, (nuestro amigo Chong Borges, tiene algunas fotos de La Muzulunga y de carros alegóricos de los Maridos Oprimidos, es cuestión de que el Comité le pida que las publique o se las preste para sacarle copias Ojala).

Los concesionarios de las cervecerías tienen el compromiso de ordenar una alegoría o un monumento popular en su honor, colocado en el centro del recinto ferial, para preservar sus nombres y brindarles honor a quienes honor merecen, ya que la venta del espumoso líquido, es extraordinaria y no les costó un céntimo Y AL PARECER SE CONVIRTIÓ EN UN EVENTO ESPECIAL (UNICO) EN EL MUNDO DE LAS CURIOSIDADES