*Su jefe de prensa en la hueva, el Chatillo Palomares no lo defiende
José María Castañeda
SANTIAGO.- Flaco favor le hace el responsable de comunicación social del aspirante a la alcaldía del municipio de Santiago Ixcuintla, diputado con licencia Rodolfo Coronado Montaño, José luís Palomares, ampliamente identificado con el alias del chatillo
El anterior comentario es por la campaña de desprestigio que en contra del aspirante a presidente municipal Coronado Montaño, han lanzado el ex líder de la ARIC, Federico Langarica Chavarin, y el del poblado de Amapa Ezequiel Nonato, por medio de programas de noticias, donde señalan de corrupto y de mantener un cacicazgo de más de 10 años al frente de los productores de tabaco, donde señalan los gatilleros, anteriormente nombrados que Rodolfo Coronado, ha medrado los bienes de la desparecida Tabamex, y sus plantas de hornos en ruinas.
La campaña de desprestigio en contra de uno de los fuertes aspirantes a la presidencia municipal del tabaquero municipio inició desde la semana pasada, y continúo los días lunes y martes, sin embargo la modorra del chatillo Palomares, no le ha permitido siquiera garabatear unas líneas para en su calidad de jefe de prensa y compadre del aspirante, defienda su posición, alguna ves me atreví a aconsejar al prófugo de la UTC que realizara una serie de formatos que previamente tomara con Coronado Montaño, para mantener informados a los santiaguenses sobre las actividades que hace o deja de hacer el aspirante, sin embargo lo anterior lo echó en saco roto el mencionado Chatillo Palomares, por lo que consideramos que flaco es el favor que le hace a su compadre, si se toma en cuenta que el otrora dirigente del frente juvenil revolucionario también aspira a ser regidor, seguramente para fomentar la tremenda gueva que un día si y otro también mantiene y es que dijera el Jarro Vallarta, si me preguntan cual es el jefe de prensa más pendejo que tienen los aspirantes seguramente que el ganador indiscutible sería el Chatillo Palomares, bueno esto fue lo que dijo el Jarro, yo nomás transcribo.