Con gasolinazos y menos apoyos al rescate de los pobres se financian los salarios de la alta burocracia, reveló en San Lázaro el secretario de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, Mario Di Costanzo (PT).
Dijo que las finanzas públicas tomaron un callejón sin salida, al subir por el elevador los salarios de la alta burocracia.
El crecimiento de los salarios de la alta burocracia es irrefrenable, y no hay hacienda que pueda cubrirlos, afirmó el legislador de izquierda entrevistado en la Cámara de Diputados.
La cantidad de recursos que se destina a gastos personales es mayor que el monto del presupuesto al combate a la pobreza, explicó Di Costanzo, integrante también de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Además, el gasto corriente es mayor que el de inversión, de modo que los proyectos de obras sólo absorben un peso de cada tres. Y la nómina de los grandes salarios engorda progresivamente.
Mario Di Costanzo señaló que los salarios de la alta burocracia se pagan con excedentes petroleros, con demasías de impuestos, así como con los incrementos que paga el consumidor en los precios de gas y gasolinas.
En la Cámara de Diputados Mario Di Costanzo ha presentado una iniciativa de Ley de Austeridad Republicana, en la que propone reducir 50% los salarios de director general de la Administración Pública federal para arriba.
Calcula ahorros de 100 mil millones de pesos hasta 150 mil millones de pesos en el primer año. Esta propuesta está congelada.
Propuso también en la última sesión de abril pasado que se ponga un freno al aumento de la nómina de la élite burocrática, con una regla: Que sólo pueda incrementarse el gasto corriente en la mitad del crecimiento económico esperado.
Ello significa que si se espera para el próximo año un crecimiento económico del 4%, el aumento del gasto corriente sólo pueda ser de 2%.
CALDERÓN AUMENTO 50% EL GASTO CORRIENTE
Por más candados y programas de austeridad que ha impuesto el Congreso al Ejecutivo federal, o que éste ha decidido implementar, los resultados aún dejan mucho que desear.
El legislador agregó: La expansión del gasto continúa, y durante los últimos cinco años, el incremento del gasto corriente ha sido de casi 50%.
En un estudio sobre el incremento en el gasto corriente, elaborado por el propio Mario Di Costanzo, el legislador establece que la tremenda expansión del gasto público ha sido financiada necesariamente con ingresos excedentes de origen petrolero o que surgen de una recaudación tributaria mayor a la proyectada.
En la cuenta tributaria de excedentes, también debe considerarse la recaudación que se obtiene por los incrementos en los precios de los bienes y servicios públicos, como el gas, la gasolina y la electricidad.
El análisis que documentó Di Costanzo concluye que el alto gasto corriente y el grave dispendio que el gobierno hace del mismo-manteniendo una alta burocracia excesivamente costosa y con grandes privilegios, permite asegurar que una fuerte reducción del gasto corriente es posible y deseable.