* Pide uno de sus tíos que la gente denuncie públicamente sus casos, que no se callen para que el gobierno no diga después que todo está bien.

Por Óscar Verdín Camacho

La maestra Martha Aleyda Rivera Vargas, secuestrada la mañana del martes afuera de una escuela primaria de la colonia 2 de Agosto, fue liberada la noche de anteayer, tras cumplirse el pago de una suma de dinero.
Lo anterior fue confirmado este jueves por el abogado Jorge Javier Vargas López, tío de la maestra, abogado y columnista.
Vargas López indicó que su sobrina recuperó la libertad después de las 10 de la noche, y que su estado de salud es bueno, aunque obviamente está nerviosa.
El plagio de Martha Aleyda provocó una manifestación de compañeros de trabajo, anteayer frente a Palacio de Gobierno, a la que también acudieron padres de familia y alumnos.
El caso de la maestra sienta un precedente puesto que fueron sus familiares quienes revelaron públicamente la situación de miedo, por ejemplo con llamadas amenazantes de los secuestradores.
Para Jorge Javier Vargas, es importante no quedarse callados para que se conozca la realidad que ha alcanzado la inseguridad, no sólo en homicidios, sino en secuestros.
Esto es un escándalo, ha habido muchos secuestros pero la gente teme hacerlos públicos. En algo tenemos que contribuir y exigir respuesta de las autoridades. Como abogado tengo un cliente que fue secuestrado y me dijo que con él había otros cuatro que también estaban privados de su libertad.
Hay mucha gente que ya se fue de Tepic; no es posible que esto nos esté pasando y no hagamos nada. La gente tiene que decir lo que le pasa para que el gobierno no diga después que todo está muy bien.
Según su explicación, el estado de terror que han implantado los narcotraficantes ha generado que otros grupos de delincuentes se aprovechen para cometer más delitos, pero frente a los cuales la policía simplemente no reacciona o bien, dice, también podría haber agentes implicados.
Vargas López también critica a los candidatos populistas al Gobierno del Estado. El populismo son votos pero no produce nada. Es regalar, es la limosna que envilece, pero lo que se requiere son fuentes de trabajo.